viernes, 8 de noviembre de 2024

las canas

 Hace tiempo que no entro, tanto que he tenido que actualizar la contraseña, quizás mi vida esté cambiando y no necesite reflejar mis pensamientos, mis inquietudes en este blog que reconozco que ha sido una terapia más barata que ir al psicólogo, no sé si tan saludable y efectiva. 

Sigo teniendo inseguridades, miedos, dudas, pero las canas y los años hacen que las afronte con otros ojos, con otra forma de preocuparme, no hacerlo, el preocuparme, sería de insensata. 

El caso es que lo que para unas cosas es bueno, la madurez mental, la paz al terminar el día, sin las preocupaciones típicas de los treintas para otras hace que las personas que tienen eso, treinta te vean como un dinosaurio fosilizado y en estas dos últimas semanas he tenído dos momentos en los que al mirarme la otra persona sólo veía una señora mayor que se retoca las canas, pasadilla de kilos a la que hay que explicarle las cosas despacio para que entienda algo. 

La primera fue en el trabajo y la segunda también, jajaja es lo que tiene no salir de marcha, preferir la batamanta los sábados por la noche y una buena serie.

Hablaban del trabajo, de todos los años que llevaban trabajando, como siete u ocho decía una cuando entré yo en la sala y las miré sin querer decir mucho, pero lo sé me puede la boca, todas tenían multiples experiencias de las que parecía que yo no conocía nada. En un momento dado he dejado sobre la mesa un panettone de chocolate y pasas y me han preguntado la razón para llevarlo. Así como el que no quiere la cosa les he dicho que ese día hacía treinta años que yo había comenzado a trabajar en lo que a día de hoy sigo, es decir que os pude dar clase vuestro primer año de escolarización. La conversación ha continuado sobre si el panettone con pasa estaba mejor que el sin pasas. 

La segunda vez que me han tomado por una fosil ha sido cuando me han dicho que " obligatoriamente " tenía que hacer un curso de wordpress presencial, durante cuatro  días, les he preguntado si podría ser online y me han dicho que no, que era mejor para mi que lo hiciera presencial porque no me iba a enterar de nada, como mi cabreo iba en aumento les he dicho que a lo mejor lo hacía por mi cuenta si ir a su m.. de curso. Y me ha respondído que no iba a saber hacerlo. 

El día del curso me voy a presentar con mi domínio actualizado a ver quien da las charlas ese día, si ella o yo.

En fin, que aún siendo ya una señora casi mayor, me sigo cabreando, pero eso lo llevo en los genes y creo que voy a ser así hasta los últimos momentos de mi vida.



domingo, 4 de agosto de 2024

Mi termómetro 🌡️

 Me gustaría ser como el termómetro que me han regalado. Tranquila, sosegada, sin que nada me altere. Lo digo porque es un termómetro 🌡️ único. Siempre marca menos de 30° da igual que el resto de la localidad esté a 40° a la sombra , mi termómetro marca 22°. 

Nada le altera, nada hace cambiar su visión del mundo. Y es algo que a mí me vendría muy bien para poder dormir de un tirón por la noche o poder leer más de tres páginas de un libro sin que mi cabeza 🤯 se ponga a pensar en cosas que como dice una psicóloga que escucho a veces no están en mi mano ni solucionar ni evitar. 

La vida sería más fácil a 22° ni frío ni calor , como me repetía mi padre millones de veces " tomate la vida con calma" pero yo no sé  como se hace eso. No sé pasar de los problemas, de las preocupaciones, de lo que me rodea y eso hace que mi mente esté siempre como cuando poníamos un disco de vinilo a más revoluciones de las que le correspondían. 

Tendré que aprender a vivir a 22° sin alterarme, aunque eso me haga parecer más egoísta, menos empática con los que me rodean. Quizás mi vida entonces sea más simple, más plana o quizás no. 



sábado, 9 de diciembre de 2023

Pasada de moda

 He buscado la definición de los nacidos en los 70.  Que no es lo mismo que tener 70 y pone que soy un X , no una Xman o xwoman. 

Se que mis hijos me llaman de otra manera cariñosa, cuando les pregunto  algo que ellos dan por seguro que todos saben. Pero vamos que a lo que voy. No soy una moderna. 

Estoy en Madrid. Comprando regalos de Navidad. 🎁🎄. De manera presencial, no online. 

Ayer cuando me empezó a doler la rodilla y la cadera. Cosas de la edad, me fui a sentar a una cafetería llena de plantas de plástico🌿🌿🌿 y mi super oído de xwoman se puso en marcha. 

" Me voy a casa después del trabajo y hago mis cosas de metro sexual " decía un chico 👦 a una chica 👧 en la mesa de al lado. 

Si mi abuela le hubiera escuchado , en su mente de lo hubiera imaginado con un metro de esos que te pillaban los dedos si los soltabas rápido y un lápiz ✏️ de carpintero en la oreja. Pero nooo. Era un rubiales con mejor cutis y pelo que yo y una chica que lo miraba con ojos de cordero degollado. 

Me parecía raro el tema de conversación, solo hablaba él y los temas iban entre los tratamientos de belleza que se hacía y los viajes con su mejor amigo a Tailandia. 

La chica seguía allí sentada. Yo en su lugar ya habría llegado al final de la gran Vía. Pero ella seguía allí con cara pava. 

Hoy , ya me dolía la rodilla, la cadera, las plantas de los pies 👣 y algunos musculos que solo siento cuando estoy de vacaciones y sobrepaso los 20 mil pasos diarios. Necesitaba un café  para seguir y solo hemos visto un bar que se llama Bicicleta 🚲.  La música 🎵 era más de noche de copas pero en la puerta ponía que había cafe,  hemos entrado y he pensado  que iba a tomar un simple café ☕.  

Mientras esperaba que lo trajeran un morenazo con cara de crío le leía la mano a una atontá que se lo estaba creyendo. 

No sé, no sé. Me da que la forma de ligar de ahora no es la misma que la que usábamos los xman o xwoman, o que mi manera de pensar ha cambiado, que va a ser eso. 

Mi costillo ha llegado entonces con lo que yo pensaba iba a ser un café solo, que las opciones de leche sin lactosa eran creo que leche de captus 🌵 y de alfalfa. Que no sabía yo que eran mamíferos y daban leche pero me la querían colar en un café. Ante la duda le he dicho que mejor solo y me ha traído un cuenco que en los chinos te lo ponen con la salsa agridulce , un vaso con hielo 🧊 ( que he pedido yo ) porque el café  caliente ♨️ no me gusta y un vaso de agua con gas 😝 . Raro raro raro. 

Visto lo visto he vertido el café en el vaso con hielo y puaaaag , era un café asqueroso que se podía casi masticar. Supongo que el agua con gas era para enjuagar la boca después, porque se quedaba como cuando una ola 🌊 te revuelca en la playa 🏖️ y te sale tierra hasta debajo de los empastes. 

2,5 € me han cobrado por sentarme en un banco duro sin respaldo, debajo de una lámpara hecha de cadenas de bicicleta rotas y masticando un café que poco le ha faltado para hacerme una úlcera. 



El café.

Menos mal que en el bar no éramos los únicos nacidos en otro siglo. Que hoy se les ha llenado de padres y abuelos el bar. 

En fin que los años no pasan sin que lo notemos , que sigo en mi línea de pardilla más de una vez, como cuando hemos salido de masticar el café y he visto un cartel en otro bar y con mi C3 de inglés he pensado que ponía café vegano y he recordado la leche de cactus🌵 y café ☕ vegano y he dicho,  " tiene que ser más asqueroso que lo que me he bebido ", pero mi costillo me ha sacado de mi error y me ha dicho lo que ponía en realidad en el cartel 🪧. 

Dulces 🥞 veganos. Tampoco creo que estén tan buenos como las perrunillas de mi abuela! 


lunes, 6 de febrero de 2023

Sin control

 Todo el mundo tiene un talón de Aquiles, el mio sin tener que pensar mucho es la visita al dentista, me supera, me produce una ansiedad incontrolable que comienza en el momento que pienso que tengo que pedir la cita y no termina ni después de salir, no vaya a ser que lo que me haya hecho no esté bien y tenga que volver. 

Mi nuevo dentista no ayuda a bajar mi nivel de ansiedad, creo que es una venganza por ser yo seño de su antiguo cole de primaria, no recuerdo haberlo castigado nunca, pero parece que él si.

El caso es que mi joven dentista es de los pocos que trabaja en absoluto silencio, creo que susurra a su ayudante los objetos que necesita o yo soy incapaz de entender lo que dice.

En el rato que me tiene bajo su poder mi mente pasa de cantar canciones infantiles ( es una manía desde mis primeras visitas ) a gritar de terror como en una película gore. 

Pero él no se entera porque todo pasa en mi cabeza, él solo me ve apretar una servilleta de papel con las dos manos como si quisiese matar a alguien.

Y es que en mi mundo reglado, en el que tengo que tener bajo control todo lo que hago, que una persona tenga sus manos dentro de mi boca y yo no sepa lo que me está haciendo sobrepasa mis límites. 

Pero él no lo sabe.

Para él yo soy la señora mayor que cumple a rajatabla todos los tratamientos y citas y aprieta una servilleta.

Mejor no le digo nada que por una vez que me atreví a comentarle el miedo irracional a que se le fuese cualquiera de las herramientas que suele utilizar hacia mi lengua y me la destrozase, me dijo que podía pasar, que no era tan irracional. Así no me ayuda, la verdad.




lunes, 28 de noviembre de 2022

Y ahora qué?

 Hace mucho que no entro en el blogs, la vida es lo que tiene, vas cambiando las aficiones, las obligaciones, los gustos y lo que en algún momento me parecía importante, necesario para mi mente, mi alma, en otros pasó a un segundo plano, un tercero o el último de una larga lista de necesidades y obligaciones.

Hoy en un rato de esos que increíblemente no tenía muchas cosas que hacer, si tenía pero no había ganas de hacerlas, me he acordado de mi blogs, mi querido blogs y he decidido entrar.

Qué puedo escribir?, ha sido lo que he pensado mientras recordaba la clave. 

Mi vida es algo diferente a la de hace unos años, mi familia se hace mayor, ya no hay juguetes por toda la casa, son adultos que viven sus vidas.

Mi trabajo sigue igual, mucho trabajo pero satisfecha de lo que hago y mis intereses y gustos esos puede que sí sean diferentes.

Será la edad, haber sobrepasado la temida barrera de los cincuenta me ha hecho más pasota, sí, es eso justamente lo que soy. He llegado a esa edad en la que me importa una m.. lo que los de demás piensen o hagan, yo tengo claro lo que necesito en mi vida y lo que me sobra, pero no por ello en ocasiones me siento angustiada, tengo una sensación de vacío en mi interior que no es por no comer, que también, es más por pensar en que a lo mejor estos cincuenta años y pico de mi vida han pasado sin pena ni gloria, que no los he vivido con la intensidad con la que parece que otras personas lo hacen o tal vez quieren hacernos creer que es así.

Porque si me paro un segundo a pensar qué es una vida intensa? Mi respuesta es , No lo sé.

Tirarme en paracaídas, viajar por el mundo lejos de la familia, cambiar de trabajo mil veces o vivir en una tienda de campaña es lo que nos venden como una vida intensa.

En ese caso nunca lo voy a conseguir, mi vida es más simple, del día a día, de pequeños objetivos y sencillos, algunas personas podrán decir que no me salgo de mi zona de confort, que soy una miedosa, una conformista con el mundo reglado en el que vivimos.  

O tal vez el concepto de vida intensa tenga diferentes definiciones y yo tenga que encontrar cuál es la que mejor se amolda a mi.

Una vida intensa puede ser la que los padres tienen cuidando y creando una familia con sus hijos.

Una vida intensa puede ser la que creas al ir a trabajar, tener un trabajo que te guste, te enriquezca como persona es algo importante.

Una vida intensa es tener un grupo no muy grande de amigos con los que puedas hablar sin tapujos, con los que seas tú de verdad.

Una vida intensa es quererte tal como eres, intentar mejorar pero sin presiones.

Si eso se adapta a la definición de intensidad en la vida, entonces no he perdido el tiempo en los cincuenta años de vida que tengo. 

Lo que me preocupa es no ser capaz de continuar ahora teniendo objetivos que alcanzar. quizás me encuentro en el descanso de la película, en el recreo del colegio, recargando pilas y reflexionando sobre todo lo que ha sido y lo que queda por llegar, es el momento de poner las baterías a tope y comenzar una nueva fase, a ver que me queda por descubrir, por aprender, por querer y disfrutar.

miércoles, 23 de marzo de 2022

" Olores extraños "

 Mi culo huele a melón, o eso pueden pensar algunas personas después de los acontecimientos ocurridos la semana pasada. A continuación expongo los hecho y que cada uno saque sus propias conclusiones. 

Una tarde de invierno con una lluvia y un frío típico de primavera, que en los tiempos que corren ni las estaciones respetan el orden y las características que en nuestra infancia nos enseñaron. 

Me acerqué a una gran superficie para realizar una gran gran compra de emergencia. 

Pipas

 cacahuetes

 chocolate

cervezas, que con el paracetamol van genial

carne

pan 

y lo que produjo todo el mal entendido toallitas higiénicas 

Una vez en la caja para pagar, la cajera que me conoce, me he dado cuenta que conozca a más gente de la que pensaba, me dice riendo:

- ¿ A quién tienes en casa confinado ? jijiji

- A unos amigos, le digo

- Me lo he imaginado porque has hecho la compra tipo, parece que cuando el palito saca las dos rayitas rojas es como cuando el predictor te dice que vas a ser mamá y la matrona te regala un maletín que te delata y todo el mundo sabe que estás embarazada según vas saliendo del centro de salud.

Pues en la nueva prueba los dos palitos rojos se descubren cuando la cesta de la compra está llena de productos de primera necesitad para el descanso y el aburrimiento de esos días en casa.

 Como lluvia más que en las películas del fin del mundo como lo conocemos, metí la compra en el maletero sin orden ni control, tal como iban cayendo se quedaban y al llegar a la línea enemiga las saqué casi igual, las pipas en la bolsa de la carne, el chocolate con los cacahuetes y las toallitas repartidas por todas las bolsas, miré y en el fondo había un paquete de toallitas, ni me lo pensé, a la bolsa que fueron. 

Alejada de los contaminados, me despedí con un " Ya pasaré otro día a veros que os veo muy caseros últimamente  y me marché sintiendo el viento y la lluvia en mi cara, que desde que tenemos las mascarillas parece algo guay cosas que antes eran realmente molestas.

Una vez en casa se activaron todas las alertas cuando los hogareños me llamaron para comentar algo que les había parecido extraño.

- Te has confundido al hacer la compra o son tuyas me dijeron.

¿ En qué? si ha sido una compra en directo por video llamada casi de todo lo que me habéis pedido les dije.

- Entonces has metido algunas cosas tuyas en nuestras bolsas.

Es en este momento en el que se activo en emoji del teléfono cabezón y pensando e hice un repaso mental a todo lo que iba en las bolsas.

- Mierda, pensé, las toallitas del fondo son las que tengo en el coche para limpiar cuando no me queda otra cosa, las de olor a melón.

Mientras escuchaba de fondo unas risas a coro diciendo que ya sabían a lo que olía mi culo, a melón, y es que yo no sé cómo ni cuándo pude comprar esas toallitas pero que unidas a las de olor a menta me parecen una mala decisión para usar en ciertas partes del cuerpo.

miércoles, 26 de enero de 2022

" Las botas "

 Llevo puestas unas botas que tienen más años que mis hijos, me las regalaron cuando aun no trabajaba y de eso ya hace casi treinta años.

Me encantan, estoy muy contenta de haberlas recuperado, pero que su día cuando pensé que ya era demasiado mayor para llevar unas Dr Martens, las guardé en un armario y muchos años después se las di al hijo de la que me las trajo de Dublin, que después cuando su pie sobrepasó el 40 de talla se las pasó a su hermano pequeño que le ocurrió lo mismo y las botas volvieron al fondo de un armario.

Yo pensando que era imposible que volvieran a mi, que serían un mero recuerdo de lo que tenía, de mi rebeldía de los veintitanto, que me las ponía con vestidos, hace un par de años, con esa añoranza de lo que ya no se puede recuperar y que no entiendo porque siempre nos parece mejor que lo que tenemos me compré otras, pero no, no me gustaban, me parecía que estaba traicionando a las primeras y no me sentía agusto con ellas.

El sábado en un momento de esos que tenemos de lucidez pensé en pedírselas al tercer dueño de ellas que como yo imaginaba las tenía llenandose de polvo en el fondo de su armario junto con la ropa de cuando iba a la guardería, porque ha salido a mi y lo guarda todo. Y se volvió a producir, ese flechazo a primera vista, esa sensación que te hace disfrutar de cada paso que das, como cuando me ponía los botines de diez centímetros de tacón que me hacían creer que en vez de 1,71 medía 1,81. 

Y es que a veces los recuerdos nos invaden y nos hacen desear lo que no podemos recuperar, pero otras veces esos recuerdos no nos hacen disfrutar de lo que en estos momentos nos rodea y algún día serán recuerdos.



lunes, 3 de enero de 2022

Una estrella fugaz

 He visto una estrella fugaz y no he sido capaz de pedir los deseos de siempre.

Perder peso, ese es un clásico, unido a hacer más deporte y comer menos chocolate, salir más, no están las cosas para salir, más bien para volver a confinarnos, leer ( más) lo cambio por algo, que desde que nos encerraron estoy en plan perro y me quedo como tonta viendo la tele y no abro el libro ni para ver porque página voy. 

Todos esos deseos que antes me parecían tan importantes ni me acordé de ellos, solo pude decir a la persona que estaba junto a mi : 

- Una estrella fugaz !! Salud, salud para todos!! No pido más, casi grité , mientras mis ojos se llenaban de lagrimas y mi garganta casi se cerraba.

Porque desde que todo esto empezó cada año que viene es peor que el anterior, miedo me da lo que nos tiene reservado este. 


Espero que me de más ánimos y esperanzas, que sea capaz de tener días felices, recordar pero no llorar y poder salir a la calle sin miedo a lo que me voy a traer a casa. 

Ya veremos dentro de unos meses como va este año que acaba de empezar.


viernes, 4 de junio de 2021

Un día cualquiera.

 Que soy una gruñona y me molestan cosas que otras personas ni saben que pueden molestar, lo sé yo y casi todos los que me rodean. Ayer mientras tenía unas palabras con el dueño de una gran furgoneta de reparto que se ha enamorado de la fachada de mi casa y la aparca en ella aunque tenga que hacer un millón de maniobras, me di cuenta que la mayoría de las cosas que antes me ponían de los nervios y me quitaban el sueño son autenticas tonterías, gilipolleces diría mi padre, pero cuando la vida te resulta fácil y no tienes problemas, pues te los buscas y que te dejen aparcada una furgoneta más grande que algunos pisos de Madrid en la puerta de casa, me hacía que la sangre me hirviera y me dieran ganas de convertirme en uno de esos que salen quemando contenedores y rompiendo lunas de bancos.

Pero lo bueno de esta vida es que cuando piensas que la tuya es una mierda, con todas las letras, ella viene, te da dos buenos guantazos y te recuerda que puede ser mil veces peor.

Después de unos de los meses más triste de mi existencia y unos días, de ralladura mental esperando unos resultados, que el señor aparque su medio casa en mi ventana ME DA IGUAL. Que disfrute de su falta de empatía no solo conmigo sino con todos los vecinos, no creo que vayamos a felicitarle las fiestas o a su velatorio si llega el caso. 

La vida es una montaña rusa que cuando te lleva a lo más alto te enseña una caída sin frenos que te pone el estomago en la garganta y te recuerda que no siempre se está arriba. 

La vida es un día y otro y otro y otro y los que dediques a llorar, autocompadecerte y pensar en negativos son días perdidos.

Y por eso este año mis deseos de buenos propósitos se adelantan casi siete meses y como un 1 de enero planteo ser más positiva, menos guerrillera urbana y pensar en lo que tengo entre manos en estos momentos y no en lo que tenía o algún día puedo tener, porque lo que se fue no va a volver y el futuro ya se verá.

A ver si lo consigo, porque esta mañana al salir para ir al trabajo he visto que la furgoneta no estaba y he llamado a mi costillo para darle ordenes concretas de donde tenía que dejar el coche cuando volviera a casa para quitarle el sitio al vecino. 

sábado, 1 de mayo de 2021

" Va por ti "

Va por ti, que eras uno de mis mayores fan.

Va por tu recuerdo que siempre me acompañará allá donde vaya.

Va por todos esos cafés con tostadas los domingos por las mañanas y esas comidas acaloradas en las que por narices tenias que llevarnos la contraria.

Va por esas llamadas de teléfono en mi infancia en las que la primera frase era ¿ qué ponen esta noche en la tele? y yo me había leído cada día la revista para poder decirte con todo detalle lo que te podía gustar.

Va por las clases para aprender a conducir de verdad, después de sacarme el carnet.

Porque te has ido, pero no nos dejarás nunca, siempre estarás en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestro corazón.

Pero como es costumbre en nuestra familia, serán los buenos recuerdos, las historias que hemos contado un millón de veces y que nos hacen acercarnos más a ti, sentir que sigues con nosotros, porque como escuché una vez, una persona se mantiene viva mientras lo recuerdan y eso es algo que nosotros siempre haremos contigo.

Cada vez que me siente a tomar un café los domingos por la mañana, cada vez que vea un coche como el tuyo o huela ese aroma dulzón que dejaba tu pipa cuando subías las escaleras de casa.

Hoy te hemos despedido y mientras lo hacíamos te buscaba entre la gente, al fondo, donde a ti te gustaba ponerte. Pero no estabas, porque era a ti al que decíamos adiós.

Serán muchas las veces que se me olvidará que no te puedo llamar, ni vas a llegar a la puerta de mi casa, pero eso no impedirá que te siga queriendo y que todos los días me acuerde de ti.

Va por ti, mi padre, mi amigo, mi confidente. Te queremos mucho, como te dije en tus últimos momentos y siempre será así.



sábado, 20 de marzo de 2021

" Camino de cabras "

 Como no se puede salir de la comunidad esta tarde hemos decidido conocer lo que tenemos cerca de casa y que nunca encuentras tiempo para ir, mientras subíamos por un camino de cabras con los coches, cada vez más estrecho, con piedras que me hacían ir a 15 km/ h en los tramos rápidos, me he acordado de una periodista que hace unos años decidido dejarlo todo y irse a vivir a una cabaña en medio de la nada que estaba " abandonada " que digo yo que tendrá dueños aunque se caiga a pedazos, pero en eso no me voy a meter que esto sería interminable.

El comienzo del camino


La tal decía que su vida se había convertido en " algo monótona, con una angustia, que la hizo ver que eso no era lo que quería para ella " 

¡¡ Anda coño !! una vida monótona y con angustias, y esa que se piensa que la vida es como en las películas con un parque por el que vas paseando rodeada de pajaritos azules y ardillitas ???

¿¿ Qué el sueldo de todos los meses te le regalan por ser guapo?? 

Se había vuelto vegana y vivía con 150 euros al mes, durante un tiempo sin agua ni luz y ahora ya con sus libros, su estufa y su ordenador.

Eso me ha hecho pensar que mi vida se parece más al camino de cabras de esta tarde, lleno de piedras, socavones y precipicios, que me hacía ir con los cinco sentidos en estado de alarma, por si se me iba el coche y terminaba bajando la montaña en línea recta en vez de haciendo curvas.

Cuando escucho a estas personas que lo dejan todo para vivir en medio del bosque sin trabajo, en unas casas que se parecen a los de las películas del oeste. Me pregunto si no tienen familia o obligaciones, o si pasan de todos ellos ? 

No sé sí porque me he criado en una familia con mucho contacto entre nosotros o es que tengo otra forma de ver la vida, pero por mucho que a veces me apetezca dejarlo todo e irme a vivir en medio de la nada, con mis libros, mi estufita de leña y mi ordenador , no puedo, es imposible que yo pueda hacer algo así. Tengo obligaciones que me impiden pensar solo en mi.

Me tendré que conformar con el nuevo verbo Niksen que viene a decir algo así como " No hacer nada " y que si es verdad que llevo haciendo desde hace años, dejar un ratito del día para mi, sin hacer nada, ni teléfono, ni ordenador, ni trabajo ni casa, solo parar un rato , aunque me suene en la cabeza un run run de remordimientos por todo lo que me queda ese día  por hacer y estoy retrasando.

Será que una vez que mi vida entro en ese camino tan estrecho que no me dejaba dar la vuelta ya no había más remedio que seguir hacia delante y los atajos o caminos laterales no estaban en el que yo elegí. 

Sea como sea no hemos parado, hemos tardado y llegado hasta el final, las vistas han merecido la pena, tanto al entrar en el camino como al llegar al final, es posible que me haya perdido otros paisajes de otros caminos pero los que he ido viendo me han gustado y no los cambiaría aunque en algunos momento apretaba tanto el volante que dudo que me circulara la sangre por las venas.

Las vistas del final






miércoles, 27 de enero de 2021

Subo y bajo


Supongo que como la mayoría de la población con más de dos dedos de frente de esta parte del planeta estoy en una cuerda floja física y mental, me refiero a esta parte del planeta porque como bien dijo un médico del otro lado, de los que no tienen porcentajes a 14 días ni a 7 , ni mil cosas más de las que tenemos nosotros ellos no están en la cuerda floja, directamente se les ha caído la cuerda al abísmo y andan perdidos en una peli de terror. 

Un médico al mediados de marzo del año pasado que vivía en el continente vecino comentó que ellos no estaban muy preocupados por la actual pandemia, que tenían otras mil veces peores hacía muchos años y más letales.


Pues eso que me disperso, que como la mayoría de mis compañeros de continente con dos dedos de frente, me paso el día queriendo y no queriendo saber las noticias del día, al comienzo el mes, me sorprendí a mi misma pegada  al televisor viendo como un cavernícola invadía y destrozaba la institución que representa los valores más altos de libertad de ese pais, que me río yo de muchos de sus valores, pero su democracia es de las más antiguas de los países " civilizados " y el señor bisonte y sus amigos de manada como si de una rabieta de niño chico se tratase no les gustaba como había terminado la partida y la querían romper.

Si me lo dicen hace 10 años, me muero de la risa, después comenzamos con las vacunas, y de " no, no, que se la pongan antes los otros " hemos pasado a sacar una aplicación para ver cuando me toca. Con la panda de sinvergüenzas que se están colando, como cuando vas a un concierto y crees que solo tienes delante a tres y cuando te toca entrar descubres que uno de ellos es que le está guardando la cola a cien, creo que me tocará dentro de dos o tres años, pero vamos que no pasa nada, total solo trabajo en un aula de 60 metros cuadrados con 20 personas más respirando el mismo aire helado por ahora que no sube el termómetro de 10 grados con la calefacción a tope. Menos mal que vivo en una comunidad que como su nombre indica es extrema y dura y dentro de unos cinco meses nos darán ganas de quitar directamente las ventanas del calor que hará y el termómetro puede que llegue a los 40 grados.

Todo esto me afecta, como a la mayoría y me paso el día con un dolor de cabeza que creo que a veces el cerebro se agita dentro de mi, vivo en un mareo constante que solo se me pasa a base de pastillas y me he autoimpuesto desconectar de las redes sociales y toda la información a partir de las diez de la noche porque ya cuando sueño veo a la gente con mascarillas.

Al final va a ser verdad que la mascarilla impide que el oxigeno llegue a mi cerebro y piense coherentemente, o será que el mes de enero está siendo realmente un mes de terror, porque para rematarlo hemos descubierto que las farmacéuticas son los nuevos piratas del siglo XXI y venden al mejor postor en vez de a quien les ha ayudado en los comienzo

No sé en que canal de televisión, decía uno de esos tertulianos  que ha tenído el privilegio de poder salir durante el confinamiento todos los días, reunirse con más gente de la permitida hasta para enterrar a un ser querido y NUNCA, repito, NUNCA llevar mascarilla en sus programas, que de esto íbamos a salir más fuertes.

Me río yo de él y de su teoría, si algo me ha demostrado esto es que la gente es y será una egoísta, que cada uno, en su mayoría va a lo suyo y no piensa en el bien común, que el que más puede es el que más tiene y que los demás no importan, como en el titanic hay Hostias por ser el primero en todo, en la mascarilla, la vacuna, la inmunidad y salir de esta sin mojarse el culo aunque sea pisoteando a los demás.


viernes, 1 de enero de 2021

Señales

 Mal empecé el 2020 y peor lo iba a terminar ayer, comencé el año con una escayola hasta la rodilla en la que hasta entonces había sido mi pierna buena y anoche a las 23,56 todos los canales de la tele dejaron de verse, intentamos a través de una plataforma digital y nada, aunque claro que para ver a la Obregón con esas mangas de campana como las que yo tengo en mis fotos de fin de carrera o a la Pedroche con un delantal de pedrería y sin sujetador no era mucho lo que me iba a perder, pero las tradiciones son las tradiciones y en mi casa de toda la vida se ven las campanadas de la plaza de Madrid, y este año parecía que ni eso iba a poder tener, me empezó a entrar un come come por todo el cuerpo, eso no podía ser bueno, no comernos las uvas, los gajos de mandarina, los lacasitos , lo que fuese, me ponía de los nervios, tenía que despedir al año si o si. 

Al final no nos quedó más remedio que verlas en tele 5, creo que ha sido la primera vez en todo el año que he visto ese canal, pero no quedaba otra, mis hijos propusieron ver a un youtuber pero aun no estoy preparada para eso.

Justo después de terminar las campanadas todos los canales volvieron a funcionar y por si acaso pusimos las de la 1, las de la 3 y las del youtuber, pero había que despedir el año.

Necesitaba decir adiós a tantas penas y tantas desilusiones y comenzar un año nuevo. 

Este año no he pedido deseos, total siempre son los mismos, perder peso, los 4 kg que se han quedado desde el confinamiento me han cogido cariño y no se quieren ir, la solución ha sido sacar la ropa que estaba guardada para por si.. y comprar un abrigo nuevo que la cremallera cierre sin que los pulmones tengan que estar comprimidos sin aire.

Aprender inglés ya ni me lo planteo, es algo imposible lo descarto por el momento.

La salud de momento estamos bien, a ver si seguimos así por lo menos. 


Total que despedimos el año, cuatro veces para que quedase claro.

Esta mañana me he levantado temprano y me he preparado para dar el paseo, nada más llegar a la cocina la primera señal ha sido una carita que me daba esperanzas de que todo iba a salir bien, juzgad vosotros mismos.


Está claro que mi escurridos de verduras me daba los buenos días y me animaba a salir.

Parece una tontería pero a mi me ha alegrado el desayuno.

Mientras paseaba como desde hace tiempo suelo ir mirando al suelo, no por ser un bicho raro que no quiere saludar a los demás, es por miedo a torcerme los tobillos y volver a la escayola. pero hoy he levantado la cabeza y me he encontrado unas vistas preciosas.

Un año que empieza con una estampa como esta no puede ser malo, no puede ser peor que el que dejamos. Tenemos que conseguirlo y poder reunirnos todos juntos a disfrutar de cosas así.













jueves, 24 de diciembre de 2020

" El ingrediente secreto "

 Este año no habrá charlas en grandes mesas, ni discusiones de política en muchas casa, vamos a ser muchos los que hemos decidido quedarnos en casa en pequeños grupos y celebrar la cena del 24 otro 24, da igual el de julio o agosto, lo importante de las celebraciones es estar todos juntos y para que eso ocurra, mejor no hacer nada estos días.

En las noticias decían que los mercados estaban llenos de cocineros novatos, de los que solemos ir a las cenas con la bebida como es mi caso o con algo que con antelación hemos encargado a un profesional que cocine por nosotros. Pero este año nos toca cocinar.

Yo soy una de esas, de las de la bebida casi siempre, que una vez hice un postre de chocolate y solo los ciegos eran capaces de apreciar su valor y mi esfuerzo, los que demás al verlo dejaban de comerlo. Eran como cagaditas de gato.

Muy precavida yo hace semanas que empecé a ver videos de como cocinar diferentes tipos de marisco y carnes y para la comida de hoy me decanté por un buey de mar gratinado y un solomillo de ternera relleno de pasas y cerezas.  Las dos cosas suenan de maravilla y en los videos se veían tan fáciles que no me asusté. 

Fui ayer al supermercado y compré los ingredientes necesarios:

un buey de mar hembra, le dije a la pescadera.

- todos son hembras, me dijo.

- mal empezamos, pensé yo.

La pescadera se peleó con el pobre bicho que supongo que sabía la que se le venía encima y me acerqué a la zona de carnicería.

El solomillo ya lo compro relleno, hace unos años lo compré para hacerlo yo y eso fue una lucha a muerte que terminó con el solomillo vacío y los ingredientes alrededor.

Este año no tenía ganas de pelear con esa mini red, miles de euros tendrían que pagar a los carniceros que hagan eso todos los días.

Al llegar a casa, solo me faltó ponerme un gorro de chef y comenzar.

El buey de mar, no me ha quedado mal, creo que me he pasado con los ingredientes porque tengo buey de mar para dos días, pero eso está bien.

El solomillo tenía una elaboración simple, patatas en la base y al horno hasta que me pareciese que empezaba a quemarse la cuerda que lo rodea.

Viendo como  iban los acontecimientos y que me sobraba tiempo he buscado tartas fáciles y rápidas y he encontrado una tarta de naranja que tenía una pinta exquisita, he visto el vídeo un par de veces y me he venido arriba.

- Eso lo hago yo con los ojos cerrados, he pensado.

Ingredientes: 

- 6 naranjas, 1/2 litro, voy a poner algo más para hacer dos moldes muy navideños que tengo.


- 60 gramos de mmm, ¿ de qué era? no me acuerdo pero por no mirar el vídeo otra vez decido que es levadura y meto en el cuenco de mezcla todos los sobres que tengo.

- 100 gramos de azúcar, pero yo como soy una experta cocinera pongo 150 gramos. porque yo lo valgo.

Doy a batir y lo caliento a la vez, esto funciona, me va a salir un postre de chuparse los dedos, para que quede más bonito decoro los moldes con virutas de colores y pongo en vez de mantequilla líquida aceite de girasol.

Vierto la mezcla que parece los zumos de sobre, un poco espesos en los moldes y las virutas se descolocan todas, no me doy cuenta que la fuerza del zumo al caer es como un tsunami y si se cuaja las virutas van a hacer que el muñeco de nieves parezca que tiene la varicela en vez de quedar por la bufanda como yo quería.

Según el vídeo antes de verterlo en el molde tenía que estar ya cuajando pero aquello después de una hora sigue igual de líquido y empiezan a salir burbujas de aceite de girasol que en el video no aparecían.

Me da por pensar que en vez de levadura a lo mejor tenía que haber puesto gelatina pero como no tengo lo vuelvo a mezclar pero esta vez le pongo cuajada. 

Al vaciar los moldes observo que las virutas se han derretido con el calor y ahora crean ríos marrones no muy apetecibles, como cuando mezclan los críos la plastilina de todos los colores y termina siendo lila, algo que siempre me ha sorprendido.

Vuelvo a dejar la mezcla en el molde recalentada por segunda vez y miro el vídeo de youtube a ver que he podido hacer mal.

Es entonces cuando descubro que ni cuajada ni levadura, el ingrediente que faltaba era maicena, pero no tengo y busco un sustituto de ella en internet.

La maicena es la fécula o almidón, asimismo llamada en España harina fina de maíz; aunque la definición correcta es harina de fécula de maíz.

Esa es la definición que leo pero yo me paro en harina, que si tengo.

La maicena es la fécula o almidón, asimismo llamada en España harina fina 

- Solucionado, pienso, eso sí lo tengo, otra vez lo vuelvo a poner todo en el recipiente de mezclas y vierto harina como para hacer pan para un mes. 

De nuevo a los moldes, esta vez es posible que me salga bien porque en el recipiente de mezcla quedan restos solidificados.

El color ya no es naranja y el sabor deja mucho que desear, han pasado 6 horas y en vez de tarta es una mezcla que huele mal y sabe peor.

Esta noche en la cena vamos a tomar de postre esas obleas que venden en la feria que se rompen solo con mirarlas. No tarta de naranja ni bizcocho ni nada de nada.

El próximo año la tarta la compro hecha y termino mucho antes.



domingo, 1 de noviembre de 2020

Observando

 Si viviera en la edad media, esta mañana habría tenido un palco como los reyes o el clero cuando quemaban a las brujas o los herejes, pero no vivimos en la edad media y lo que yo veía en vez de ser un espectáculo era algo realmente triste. 

Una madre sentada en un banco abrazando a un niño, no hacía nada, solo lo miraba, el niño, tranquilo y seguro jugaba con sus manos.

Me ha llamado la atención el lugar en el que estaba, en la puerta de las pruebas pcr, sola con su niño entre los brazos ha estado más de media hora, hasta que un sanitario ha salido equipado con todo lo necesario para trabajar y ella se ha puesto en pie casi de un salto. 

El niño ha seguido tranquilo jugando junto a su madre que mientras hablaba lo sujetaba de la mano. 

Se han marchado después de un rato con el niño entre sus brazos, los dos con la mascarilla puesta.

Esta tarde me he enterado que la estaban informando que el niño era positivo, que se había contagiado, la reacción de cualquier mortal hubiera sido alejarse, pero ella no, ella no ha dejado a su hijo, aunque tenga una enfermedad que no distingue de edades, sexo o condición social, ella lo ha abrazado con más fuerzas, como si así pudiera protegerle de todos los males.

Y  es que eso es lo que hacen las madre, la mayoría de las madres por lo menos, las que rezan para que por una vez sus hijos obtengan un negativo, las que lloran por las noches pensando en lo triste de lo que nos ha tocado vivir y preguntan mil veces a sus hijos si lleva  la mascarilla hasta en la ducha, las que gritan y se enfadan cuando a alguno de sus hijos se le ocurre decir que quiere salir en plena crisis, en plena segunda ola.

No puedo entender lo que pasa por la cabeza de los padres y madres que ven salir a sus hijos sin mascarillas, los que se saltan el toque de queda o los que les organizan fiestas, quién es más responsable de los actos, sus hijos o ellos?

No quiero ni imaginar como estará la madre de esta mañana, que estará pasando por su cabeza, porque lo que tengo claro es que ella ha tomado una decisión, la misma que hubiera tomado yo si uno de mis hijos hubiera enfermado cuando eran tan pequeños, quedarse a su lado, cueste lo que cueste.

Ahora que son mayores me paso el día repitiéndoles que los actos traen consecuencias y que han de pensar lo que hacen, que no hagan tonterías y se dejen llevar por los demás, que el arrepentimiento no funciona como vacuna en este caso.

En nuestras manos está que imágenes como la de esta mañana no se repitan más veces, que los que se pasan la noche quemando contenedores, los que hacen fiestas o pasan de las normas establecidas dejen de incumplirlas, porque no todo lo que actualmente nos imponen puede gustarnos pero mucho peor es no poder estar con los que nos quieren, no poder abrazar a nuestros hijos sin miedo a que enfermen, seamos prudentes, afrontemos la realidad y pensemos que las circunstancias pueden ir a mejor o a peor, es algo que solo nosotros unidos podremos hacer.

“¿Creerá la posteridad que hubo una época en que sin diluvio, sin incendio del cielo o de la tierra, sin guerra o cualquier otro desastre parecido, se ha despoblado no esta o aquella región, sino el globo entero, por así decirlo?” Petrarca  

domingo, 4 de octubre de 2020

Un pensamiento fugaz

 Estaba el otro día en la peluquería, atrapada, con la cabeza en el lavabo goteando mi pelo, sin poder moverme y mis ojos se fijaron en dos moscas que no se movían, estaban como dos estatuas en el filo de un cristal, la gente pasaba, los secadores orientaban el chorro de aire hacia donde ellas se encontraban y no las afectaba, se ve que habían encontrado la estabilidad y todo lo que las rodeaba las resultaba de lo más normal, sin plantearse que pudiera ser un peligro para su efímera vida. Me recordaban a esas personas que ven la vida pasar, sin hacer nada, ni bueno ni malo, que las da igual los que les rodeen y lo que les pase, que siguen en su estado de aletargamiento sin pensar en que sus acciones pueden ser de ayuda o desquiciar a los que les ha tocado pasar junto a ellos, esas personas que se sientan en los escalones de los portales con la mascarilla por la barbilla y tosen cuando pasas, esos que aparcan ocupando dos plazas o los que se hacen los tontos y aunque ponga en un cartel que hasta un ciego puede leer que es una fila única para las cinco cajas ellos se van a la última y se cuelan de todas.

Esos que sabiendo que has perdido a un ser querido por este p.. bicho te dicen que a él les da igual que esto es una enfermedad de viejos y que él es joven.

Sentada en la butaca nada cómoda, con las cervicales sin riego sanguíneo ya del rato que me tenían allí para luchar contra algo que ya es evidente, mi pelo blanco, solo tenía ganas de tener a manos un mata moscas y dar un golpe contra el crista, no para matarlas, ya es demasiado corta la vida de una mosca, solo para asustarlas y hacerlas volver a la vida normal de una mosca, la de estar alerta ante todo lo que las rodea, que es lo normal, no el aletargamiento de las que ya se sienten seguras por los que les rodean.

Yo es que creo que soy como esos animales que salen en los documentales de la 2, los que van a beber al río plagado de cocodrilos y beben con un ojo mirando al norte y otro mirando al sur y si pudieran un tercero en la espalda por lo que les pueda venir y cuando me dicen que esto es lo que nos ha tocado y que nos tenemos que aguantar mi instinto de supervivencia me hace enfadar y pensar que antes de rendirme tengo que luchar, que lo de vivir de rodillas no va conmigo y que si tengo en mis manos poder combatir lo haré hasta el final.

No vaya a ser que venga alguien con el mata moscas y en vez de asustarme me de de lleno.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Volvemos

 


Hemos vuelto al colegio, yo personalmente lo estaba deseando, no creo que pudiera resistir trabajar otra vez desde casa, es mi opinión personal, supongo que otras circunstancias y otros tipos de alumnos/as harán que no piensen como yo muchas personas, pero para mi, como he dicho muchas veces la educación con los niñ@s que yo trabajo es mucho más que un vídeo, una ficha , un audio.

El primer día cuando iba a clase más nerviosa que el primer día que trabajé ya hace 26 años me temblaban las manos, me dolía el estómago, no sabía que me iba a encontrar y ni si iba a ser capaz de hacerlo todo bien.

Porque mi lema tanto dentro como fuera de clase es comportarme como si fuese una asintomática, es lo malo de este virus que no te hace cambiar de color cuando lo tienes y volverte verde o azul. 

huy, mira ese está azul, tiene el virus!!!   



Si te cambiara el color sería más fácil pero no hemos tenido esa " suerte " el puñetero virus se esconde y va por el mundo poniendo enfermo a los que queremos, claro que es a los que besamos y abrazamos. 

Y yo como no me he vuelto azul, pues tengo cuidado, mucho cuidado con todos los que me rodean, porque a lo mejor los que lo tienen son ellos.

Las normas que hemos tenido que firmar para poder trabajar este año son las que son, las que ha ideado alguien que tiene un despacho estupendo, sin 25 críos alrededor que se les ha metido a fuego desde que nacieron lo de " Hay que compartir " " No seas egoísta " " Juega con todos ".... y ahora te viene tu madre y tu seño y te dicen que Nooooo, que lo tuyo es tuyo y que lo vas a dejar bien guardado en una mochilita junto a tu mesa y NADIE lo puede tocar. Que al entrar en el cole hay 4 turnos y en el recreo también.

Supongo que tendrán un lío similar a cuando cambiamos de las pesetas a los euros y nos pasamos años contando con las dos monedas.

Mis 18 alumn@s son nuevos, no los conozco, no los he dado clase nunca y ellos estaban igual de nerviosos que yo. 

Después de 5 h de clase, me dí cuenta de algo que ya sabía, que son esponjas, todo terrenos, se adaptan a todo, Ni Uno, repito Ni Uno, se quitó la mascarilla, todos entendían que hay un virus que mata a la gente y ellos tienen que tener cuidado, los voy a llevar  a la calle a que se lo expliquen a algunos adultos que no lo recuerdan.

En el patio dos días han tardado en saber como nos podemos sentar en el patio para poder comernos el bocadillo y vernos las caras, que hoy he oído a uno que le gritaba a los otros " La seño tiene cara " mientras me bebía un café a más de 3 m de ellos para poder aguantar toda la mañana.

Mi grupo es un grupo burbuja, se pasan la mayoría de las horas del colegio conmigo y solo entre ellos, ni coinciden en el patio con otros grupos ni en el baño ni casi por los pasillos. 

Cuando les pongamos la vacuna nos va a costar otra vez explicarles lo de compartir y poder jugar por todo el patio en vez de en la zona que se nos ha asignado.     

Pero mientras tanto tendremos que aprender a vivir así, no queda otra. Y es una labor de todos, porque por mucho hidrogel, mucho grupo burbuja y muchas entradas escalonadas si en las casas los adultos no respetan las mismas normas que tan bien se saben y cumplen sus hijos vamos a tener un problema y vamos a volver a casa muy pronto.

lunes, 31 de agosto de 2020

Año nuevo

Hoy es mi cumpleaños, un año más, un año que empezó después de un verano en el que apenas pude descansar por tener que ir a los tribunales de oposiciones de manera obligatoria y que aún no me han pagado lo que me tenían que pagar por los viajes y las dietas de ese mes en el que además de examinar a los que algún día podrán ser mis compañeros me hice 6 mil km de coche en pleno verano, que cuando subíamos en él a las cuatro de la tarde hacía tanto calor que no podíamos ni tocar los cinturones, menos mal que mis compañeros de tribunal y de coche fueron, son, unas personas maravillosas que hicieron que esos momentos fuesen más agradables.

Después parecía que la cosa se iba clamando y terminé tomando las uvas con un par de muletas y un tobillo, el que estaba sano pasando a defcon 2.

Mi deseo de año nuevo no fue ni adelgazar, ni ser más simpática, ni la paz mundial, fue tener una vida normal, sin problemas, se ve que este año estaba en la cola de los deseos o tal vez no se ha producido por no haberme terminado las 12 uvas, que las que compra mi madre son como ciruelas de grandes y un día vamos a terminar en urgencias con la garganta llena de ellas.

Él o la que pidió estar más tiempo en casa era el primero de la fila en la lista de deseos sin duda.

Total que entre la mierda de año que he tenido y que cuando una cumple por última vez un año que empieza por 4 parece que las cosas se ven de otra manera y hoy que es ese día he decidido no ver los telediarios por un tiempo, me recuerdan esas revistas en las que solo salen catástrofes y malas noticias. He dejado de preocuparme por lo que se nos viene encima a todos los que mañana volvemos a las clases, lo estamos deseando pero también estamos aterrrados, 

Tengo una amiga que tiene un bar y me dijo ayer, que el primer día que abrió después del confinamiento se moría de miedo pero que la vida sigue y a todo te acostumbras y eso tendré que hacer o por lo menos intentarlo. Tal vez por eso esta tarde después de pintar las persianas de madera que evitan que las habitaciones de arriba en mi casa se parezcan a una sauna, me he dado cuenta que el suelo de la terraza estaba lleno de chorretones de barniz  que no quedaban muy bien y he tomado una decisión que hace unos años, no fui capaz de tomar, dejo el enlace de esa entrada por si alguien la quiere volver a leer. 


Si me pilla ahora la mancha de la puerta habría durado menos que las de barniz esta tarde, después de medio litro de lejía, otro medio de kh7 y un  bote de disolvente la mancha era ya un simple recuerdo. Ha quedado el suelo más limpio que cuando lo pusimos. 

Eso es lo que pasa con los años, que te hacen ver las cosas de otra forma, lo que nos quitaba el sueño hace años ahora nos hace reír o simplemente ignorar. 

A mi ahora de las pocas cosas que me quitan el sueño son las preocupaciones por mis seres queridos que supongo que no dejaran de preocuparme jamás y las dos horas de siesta que me duermo muchos días. 

Lo demás no está en mis manos, nadie podía hace un año decir que me iba a tocar ir a los tribunales cuando el apellido que salió fue la f y el mio es la p. No podía imaginar que me resbalaría y mi pie quedaría atrapado entre la acera y la rueda del coche con una postura nada buena y desde luego nadie podía imaginar que un virus nos cambiaría la vida a todo el planeta.

Mejor intentar vivir el día a día disfrutar de los que están a mi lado, procurar ser feliz y desear en este cumpleaños que no he celebrado que el año que viene me canse de dar besos y abrazos a todos los que tengo en mente invitar porque empezar una alta cilindrada cumplir 50 tienen que ser algo especial y se merecerá un fiestorro. Aunque sea con cervezas sin alcohol y estando en casa a las 12 con el pijama puesto.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Cuenta atrás

A menos de 2 semanas de terminar mi mes de vacaciones, los demás por mucho que critique la gente no han sido vacaciones, por lo menos en mi caso y en el de los compañeros y amigos de la misma profesión que conozco, hemos trabajado este año MÁS y lo pongo con mayúsculas que cualquier otro año, encima ha sido el año más triste. Si despedida de mi grupo desde hace 4 años ni de mi tutoria.

Cuando mis alumnos/as de este año, esos a los que no he podido hacer una fiesta de despedida después de dos años juntos, esos que he visto crecer y madurar, pasar de ser infantiles a una etapa de interés y curiosidad por las cosas, a un momento en el que todo es importante e interesante, sigo que me disperso, cuando me enviaron un vídeo para darme las gracias por hacer lo que tenía que hacer, mi trabajo, con cariño, con  amor, con ilusión aunque por dentro estuviera llena de pena por las circunstancias, apenas pude hablar, mis ojos llenos de lágrimas, mi garganta cerrada por la superación del momento sin poder tocarlos, ni besarlos, para poder dar las gracias aunque fuese con un audio, todo eso me hizo ver lo que ya sabía:

No puedo trabajar desde casa, se que mucha gente lo ha pedido y que es una opción en muchos trabajos, pero igual que el agricultor cuida sus plantas todos los días y el ganadero da de comer y beber a sus crías, yo necesito ir al colegio, ver como crecen mis niños, porque siempre son mis niños, alimentar sus mentes con conocimientos crear en ellos la necesidad de investigar, aprender, conocer, preguntar. Ver como se socializan, hacen amigos y se enfadan con ellos con la misma facilidad. Es fascinante a la vez que agotador el día a día en un colegio y eso por internet no se puede hacer.

Las nuevas tecnologías están muy bien como apoyo a la educación, pero no pueden sustituir una clase y un trato humano, porque la escuela no es solo aprender a leer o escribir o aprenderte los ríos de la comunidad autónoma en la que vives, que los de España hasta secundaria no se dan, con el nuevo sistema educativo por autonomías. ( Eso da para otra entrada ).

Después de todas estas reflexiones quiero decir que " Estoy deseando volver a clase "

¿ Cómo ? No lo sé. La administración como siempre lo deja todo para última hora y delegando responsabilidades en todos menos en ellos.

Sueño con volver a estar en clase, a poder ser una gritona, que les recuerde mil veces que se pongan el abrigo, ahora será la mascarilla, pero tenemos que volver.

Y como siempre seremos los equipos de profesores los que tengamos que pensar y organizar las cosas, porque las pautas generales que se establecen son como molinillos de viento los sueltas y giran dependiendo de donde venga el aire y el aire no siempre sopla desde el mismo lugar, a menos de dos kilómetros de donde está mi clase hay tres centros más, uno con una ratio ( número de alumnos/as  por clase ) de hasta 32, otro con 25 y otro con 4 alumnos por clase, está claro que lo que a unos les va a funcionar a otros no les va a servir para nada.

Seremos los profesores los que tengamos que organizarnos, crear protocolos para si todo es presencial, si la mitad es presencial y la mitad es en casa, si todo es en casa, pero ojo para todos los alumnos/as porque la educación a la carta individualizada, hoy lo llevo, mañana no, este no va a venir nunca y este va a venir todos los días eso si que es imposible, no hay horas en el día para tanto trabajo.

Intentemos entre todos ser lo más precavidos posibles, para que de esa manera la educación presencial que tanto deseamos los maestros sea posible, real y duradera sin brotes que pongan en riesgo la salud de nuestros hijos, nuestros padres y nosotros mismos.

Sacrifiquemos cosas más simples como cumpleaños, fiestas o reuniones de amigos para que los niñ@s puedan ir a clase con normalidad y los padres puedan trabajar tranquilos.

La vida es muy larga y lo que no se celebre hoy se puede hacer dentro de un año o dos, nadie va a morir por quedarse sin soplar las velas, pero sí puede morir alguien cercano por hacer una fiesta en apariencia imprescindible.

Algunas de las flores que me regalaron mis niños de este año.

jueves, 30 de julio de 2020

Antes y Ahora

Esta mañana estaba intentando aparcar el coche en el terreno que compraron los abuelos de mi madre en el pueblo en el que nos vio nacer a todos y creía que me daba un ataque de ansiedad.

Cuando mis parientes compraron el terreno allá por el 1800 y mucho no pensaron en que algunas generaciones después haríamos unas plazas de garaje y que justo enfrente tendríamos una plaza con miles de pivotes que creo que el que los diseñó lo hizo para raspar y abollar coches.

La primera vez que utilicé esa cochera, hace muchos, muchos años, cuando mis preocupaciones en la vida ahora me dan risa, no hice caso a nadie y me aventuré con mi ibiza y con el seguro a medio completar hasta la puerta. Ya entonces era difícil hacer el giro sin subirse a la acera de la rotonda y no dar a los coches que no respetan las prohibiciones de aparcar alrededor de las plazas.

Después de unos cuantos intentos con un mini coche sin dirección aistida en uno de los acelerones le di tal golpe a uno de los que estaba aparcado junto a la puerta que le arranque el parachoques de la parte trasera. ( Esto lo cuento porque el delito ya ha prescrito )

 Fiel a mi carácter y pensando en que el seguro de mi coche no era muy oficial aún intenté huir del lugar, pero no fui capaz, el coche se me calaba y no me acordaba de todos los pasos que tenía que seguir para salir de la que había liado.

Mientras estaba allí gritando a mi madre que cerrara la puerta de la cochera y se fuese que yo ya volvería sin el coche, escuché a lo lejos como un hombre, que con un ataque de pánico solo era capaz de decir ¡ Mi coche! ¡ Mi coche !

Yo entré en pánico total, era una delincuente, sin seguro, intentando huir del lugar del delito. Hasta que la pobre victima digo ¡ Mi coche , mi coche y no tengo seguro !

Mi mente comenzó a funcionar, paré el coche, no me hizo falta poner el freno de mano porque eso era lo que me impedía huir y bajé.

- Es tu coche? Pregunté con cara de buena.
- Sí, dijo él, con cara de delincuente por no tener seguro.
- Y qué has dicho de que no tienes seguro ? Le pregunté.
- Es que se me ha caducado y no lo he renovado.
- Hablemos, le dije, mil veces más tranquila. Los dos eramos un par de delincuentes, pero él no lo sabía.

Aquella historia aún la contamos en las comidas familiares y mi bloqueo mental cuando después de solucionarlo todo me senté en el coche y me pasé casi una hora agarrada al volante diciendo ¡ Mierda, mierda, mierda! y pensando que me habían dado un coche defectuoso porque con el volante bloqueado no podía ver el cuenta kilómetros y yo no era capaz de girarlo.

Ese día me di cuenta que había empezado mi vida de adulta, el coche era mio, el seguro tenía que haber sido mio y el lío en el que me había metido era mio y solo mio.

Después de eso nunca más he salido sin seguro sin revisar ruedas, aceite y mil cosas más.

El otro día en el paseo mientras subimos una cuesta que ya no nos parece tan grande y que nos permite andar, respirar y no parar de hablar, le comentaba a mi compañera de madrugones lo diferente que era mi vida a la de otras personas de mi edad, las obligaciones, responsabilidades y tareas que yo tengo y las que tienen otros/as.

Yo no tengo un solo día en el que no tenga algo que hacer, apunto en un calendario cada cosa porque es imposible acordarme de todo. Pienso a largo plazo en lo que voy a necesitar y lo que tengo que guardar o ahorrar.

Mientras que otros/as viven tranquilos bajo las faldas de sus padres, sin pensar en la comida que van a tener en el plato ese día o si la ropa estará limpia. Una vida totalmente opuesta  a la mía ni mejor, ni peor, simplemente diferente.

Hoy mientras intentada sacar mi coche de la misma cochera en la que intenté entrar hace 25 años un coche la mitad de grande que el de ahora, no paraba de pitar el aparato que trae de serie que me va indicando en una pantalla que me acerco peligrosamente a un objeto que me va a dar un golpe o romper algo.

El pi pi pi me taladraba los oídos, los 42º no me ayudaban, el sudor rozaba los bordes de mis ojos y tres coches esperaban pacientemente a que yo terminase de maniobrar para seguir su camino.

Ha habido un momento en el que no he salido del coche porque las puertas estaban bloqueadas entre dos paredes de hormigón a menos de 4 cm que amenazaban con dejar su firma en todo el lateral, yo seguía sudando, mi mente ha recordado la otra vez que me ví en un lío en el mismo sitio y si hubiera podido hubiera roto el cristal frontal para huir.

Pero ya no soy una cría que llora cuando la vida me pone un reto, ya no grito ¡ mierda ! dando golpes en el volante cuando un problema me hace sudar. Ahora me paro, pienso y decido.

Y eso es lo que he hecho, he puesto el freno de mano, he recogido los espejos y me he colocado otra vez en la posición de salida, he dejado pasar a los tres pacientes conductores que no han protestado en todo el rato y he pensado que todo tiene solución, que los problemas se resuelven de una manera o de otra, sin pedir a alguien que venga y me saque del apuro, sobre todo porque era complicado salir de un espacio tan pequeño.

Cinco minutos después estaba fuera, jurando que la próxima vez lo haré mejor porque pienso volver a aparcar en la maldita plaza de garaje hasta que sea capaz de hacerlo con los ojos cerrados y el pi pi pi del coche deje de sonar.

Y es que eso es ser adulto, o eso pienso yo, afrontar los problemas y ser capaz de hacer las cosas sin dejar que nos los resuelvan ni huir de ellas.




las canas

 Hace tiempo que no entro, tanto que he tenido que actualizar la contraseña, quizás mi vida esté cambiando y no necesite reflejar mis pensam...