" La mancha "


Hay una mancha de pintura en la puerta de mi casa, lleva allí por lo menos doce años, el que pintaba las ventanas no era precisamente un manitas y dejó más en el suelo que en las ventanas.

Desde luego la pintura es resistente al agua, al frío, a todo, porque está casi igual que el primer día.

Y es que igual que la mancha de mi puerta hay manchas que tardan una eternidad en desaparecer y no me refiero a esas de las que hablan en los anuncios, a esas que por arte de magia desaparecen con un gel rosa, o verde, o azul dependiendo de la marca en cuestión.

Me refiero a esas que tenemos todos, esas que de vez en cuando aparecen sin que te des cuenta, para recordarte que no todo es perfecto, que no todo está bien, que siempre queda algo por limpiar y no somos capaces de que desaparezcan del todo.

Esa o esas manchas que te dejan sería o triste o pensativa mientras estabas haciendo otra cosa, que igual que vienen se van, son las que a mi me gustaría limpiar, aunque no sé como, tengo la esperanza de que no van a ser tan resistentes como la de la puerta de mi casa, que poco a poco se irán borrando, diluyendo entre otros colores más agradables, más amables, más alegres y sin darme cuenta un día ya no estén, no las vuelva a ver.

Y entonces la única mancha que vea será la de la puerta de mi casa, que me temo que seguirá allí durante mucho, mucho tiempo.

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