miércoles, 26 de enero de 2022

" Las botas "

 Llevo puestas unas botas que tienen más años que mis hijos, me las regalaron cuando aun no trabajaba y de eso ya hace casi treinta años.

Me encantan, estoy muy contenta de haberlas recuperado, pero que su día cuando pensé que ya era demasiado mayor para llevar unas Dr Martens, las guardé en un armario y muchos años después se las di al hijo de la que me las trajo de Dublin, que después cuando su pie sobrepasó el 40 de talla se las pasó a su hermano pequeño que le ocurrió lo mismo y las botas volvieron al fondo de un armario.

Yo pensando que era imposible que volvieran a mi, que serían un mero recuerdo de lo que tenía, de mi rebeldía de los veintitanto, que me las ponía con vestidos, hace un par de años, con esa añoranza de lo que ya no se puede recuperar y que no entiendo porque siempre nos parece mejor que lo que tenemos me compré otras, pero no, no me gustaban, me parecía que estaba traicionando a las primeras y no me sentía agusto con ellas.

El sábado en un momento de esos que tenemos de lucidez pensé en pedírselas al tercer dueño de ellas que como yo imaginaba las tenía llenandose de polvo en el fondo de su armario junto con la ropa de cuando iba a la guardería, porque ha salido a mi y lo guarda todo. Y se volvió a producir, ese flechazo a primera vista, esa sensación que te hace disfrutar de cada paso que das, como cuando me ponía los botines de diez centímetros de tacón que me hacían creer que en vez de 1,71 medía 1,81. 

Y es que a veces los recuerdos nos invaden y nos hacen desear lo que no podemos recuperar, pero otras veces esos recuerdos no nos hacen disfrutar de lo que en estos momentos nos rodea y algún día serán recuerdos.



lunes, 3 de enero de 2022

Una estrella fugaz

 He visto una estrella fugaz y no he sido capaz de pedir los deseos de siempre.

Perder peso, ese es un clásico, unido a hacer más deporte y comer menos chocolate, salir más, no están las cosas para salir, más bien para volver a confinarnos, leer ( más) lo cambio por algo, que desde que nos encerraron estoy en plan perro y me quedo como tonta viendo la tele y no abro el libro ni para ver porque página voy. 

Todos esos deseos que antes me parecían tan importantes ni me acordé de ellos, solo pude decir a la persona que estaba junto a mi : 

- Una estrella fugaz !! Salud, salud para todos!! No pido más, casi grité , mientras mis ojos se llenaban de lagrimas y mi garganta casi se cerraba.

Porque desde que todo esto empezó cada año que viene es peor que el anterior, miedo me da lo que nos tiene reservado este. 


Espero que me de más ánimos y esperanzas, que sea capaz de tener días felices, recordar pero no llorar y poder salir a la calle sin miedo a lo que me voy a traer a casa. 

Ya veremos dentro de unos meses como va este año que acaba de empezar.


viernes, 4 de junio de 2021

Un día cualquiera.

 Que soy una gruñona y me molestan cosas que otras personas ni saben que pueden molestar, lo sé yo y casi todos los que me rodean. Ayer mientras tenía unas palabras con el dueño de una gran furgoneta de reparto que se ha enamorado de la fachada de mi casa y la aparca en ella aunque tenga que hacer un millón de maniobras, me di cuenta que la mayoría de las cosas que antes me ponían de los nervios y me quitaban el sueño son autenticas tonterías, gilipolleces diría mi padre, pero cuando la vida te resulta fácil y no tienes problemas, pues te los buscas y que te dejen aparcada una furgoneta más grande que algunos pisos de Madrid en la puerta de casa, me hacía que la sangre me hirviera y me dieran ganas de convertirme en uno de esos que salen quemando contenedores y rompiendo lunas de bancos.

Pero lo bueno de esta vida es que cuando piensas que la tuya es una mierda, con todas las letras, ella viene, te da dos buenos guantazos y te recuerda que puede ser mil veces peor.

Después de unos de los meses más triste de mi existencia y unos días, de ralladura mental esperando unos resultados, que el señor aparque su medio casa en mi ventana ME DA IGUAL. Que disfrute de su falta de empatía no solo conmigo sino con todos los vecinos, no creo que vayamos a felicitarle las fiestas o a su velatorio si llega el caso. 

La vida es una montaña rusa que cuando te lleva a lo más alto te enseña una caída sin frenos que te pone el estomago en la garganta y te recuerda que no siempre se está arriba. 

La vida es un día y otro y otro y otro y los que dediques a llorar, autocompadecerte y pensar en negativos son días perdidos.

Y por eso este año mis deseos de buenos propósitos se adelantan casi siete meses y como un 1 de enero planteo ser más positiva, menos guerrillera urbana y pensar en lo que tengo entre manos en estos momentos y no en lo que tenía o algún día puedo tener, porque lo que se fue no va a volver y el futuro ya se verá.

A ver si lo consigo, porque esta mañana al salir para ir al trabajo he visto que la furgoneta no estaba y he llamado a mi costillo para darle ordenes concretas de donde tenía que dejar el coche cuando volviera a casa para quitarle el sitio al vecino. 

sábado, 1 de mayo de 2021

" Va por ti "

Va por ti, que eras uno de mis mayores fan.

Va por tu recuerdo que siempre me acompañará allá donde vaya.

Va por todos esos cafés con tostadas los domingos por las mañanas y esas comidas acaloradas en las que por narices tenias que llevarnos la contraria.

Va por esas llamadas de teléfono en mi infancia en las que la primera frase era ¿ qué ponen esta noche en la tele? y yo me había leído cada día la revista para poder decirte con todo detalle lo que te podía gustar.

Va por las clases para aprender a conducir de verdad, después de sacarme el carnet.

Porque te has ido, pero no nos dejarás nunca, siempre estarás en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestro corazón.

Pero como es costumbre en nuestra familia, serán los buenos recuerdos, las historias que hemos contado un millón de veces y que nos hacen acercarnos más a ti, sentir que sigues con nosotros, porque como escuché una vez, una persona se mantiene viva mientras lo recuerdan y eso es algo que nosotros siempre haremos contigo.

Cada vez que me siente a tomar un café los domingos por la mañana, cada vez que vea un coche como el tuyo o huela ese aroma dulzón que dejaba tu pipa cuando subías las escaleras de casa.

Hoy te hemos despedido y mientras lo hacíamos te buscaba entre la gente, al fondo, donde a ti te gustaba ponerte. Pero no estabas, porque era a ti al que decíamos adiós.

Serán muchas las veces que se me olvidará que no te puedo llamar, ni vas a llegar a la puerta de mi casa, pero eso no impedirá que te siga queriendo y que todos los días me acuerde de ti.

Va por ti, mi padre, mi amigo, mi confidente. Te queremos mucho, como te dije en tus últimos momentos y siempre será así.



sábado, 20 de marzo de 2021

" Camino de cabras "

 Como no se puede salir de la comunidad esta tarde hemos decidido conocer lo que tenemos cerca de casa y que nunca encuentras tiempo para ir, mientras subíamos por un camino de cabras con los coches, cada vez más estrecho, con piedras que me hacían ir a 15 km/ h en los tramos rápidos, me he acordado de una periodista que hace unos años decidido dejarlo todo y irse a vivir a una cabaña en medio de la nada que estaba " abandonada " que digo yo que tendrá dueños aunque se caiga a pedazos, pero en eso no me voy a meter que esto sería interminable.

El comienzo del camino


La tal decía que su vida se había convertido en " algo monótona, con una angustia, que la hizo ver que eso no era lo que quería para ella " 

¡¡ Anda coño !! una vida monótona y con angustias, y esa que se piensa que la vida es como en las películas con un parque por el que vas paseando rodeada de pajaritos azules y ardillitas ???

¿¿ Qué el sueldo de todos los meses te le regalan por ser guapo?? 

Se había vuelto vegana y vivía con 150 euros al mes, durante un tiempo sin agua ni luz y ahora ya con sus libros, su estufa y su ordenador.

Eso me ha hecho pensar que mi vida se parece más al camino de cabras de esta tarde, lleno de piedras, socavones y precipicios, que me hacía ir con los cinco sentidos en estado de alarma, por si se me iba el coche y terminaba bajando la montaña en línea recta en vez de haciendo curvas.

Cuando escucho a estas personas que lo dejan todo para vivir en medio del bosque sin trabajo, en unas casas que se parecen a los de las películas del oeste. Me pregunto si no tienen familia o obligaciones, o si pasan de todos ellos ? 

No sé sí porque me he criado en una familia con mucho contacto entre nosotros o es que tengo otra forma de ver la vida, pero por mucho que a veces me apetezca dejarlo todo e irme a vivir en medio de la nada, con mis libros, mi estufita de leña y mi ordenador , no puedo, es imposible que yo pueda hacer algo así. Tengo obligaciones que me impiden pensar solo en mi.

Me tendré que conformar con el nuevo verbo Niksen que viene a decir algo así como " No hacer nada " y que si es verdad que llevo haciendo desde hace años, dejar un ratito del día para mi, sin hacer nada, ni teléfono, ni ordenador, ni trabajo ni casa, solo parar un rato , aunque me suene en la cabeza un run run de remordimientos por todo lo que me queda ese día  por hacer y estoy retrasando.

Será que una vez que mi vida entro en ese camino tan estrecho que no me dejaba dar la vuelta ya no había más remedio que seguir hacia delante y los atajos o caminos laterales no estaban en el que yo elegí. 

Sea como sea no hemos parado, hemos tardado y llegado hasta el final, las vistas han merecido la pena, tanto al entrar en el camino como al llegar al final, es posible que me haya perdido otros paisajes de otros caminos pero los que he ido viendo me han gustado y no los cambiaría aunque en algunos momento apretaba tanto el volante que dudo que me circulara la sangre por las venas.

Las vistas del final






miércoles, 27 de enero de 2021

Subo y bajo


Supongo que como la mayoría de la población con más de dos dedos de frente de esta parte del planeta estoy en una cuerda floja física y mental, me refiero a esta parte del planeta porque como bien dijo un médico del otro lado, de los que no tienen porcentajes a 14 días ni a 7 , ni mil cosas más de las que tenemos nosotros ellos no están en la cuerda floja, directamente se les ha caído la cuerda al abísmo y andan perdidos en una peli de terror. 

Un médico al mediados de marzo del año pasado que vivía en el continente vecino comentó que ellos no estaban muy preocupados por la actual pandemia, que tenían otras mil veces peores hacía muchos años y más letales.


Pues eso que me disperso, que como la mayoría de mis compañeros de continente con dos dedos de frente, me paso el día queriendo y no queriendo saber las noticias del día, al comienzo el mes, me sorprendí a mi misma pegada  al televisor viendo como un cavernícola invadía y destrozaba la institución que representa los valores más altos de libertad de ese pais, que me río yo de muchos de sus valores, pero su democracia es de las más antiguas de los países " civilizados " y el señor bisonte y sus amigos de manada como si de una rabieta de niño chico se tratase no les gustaba como había terminado la partida y la querían romper.

Si me lo dicen hace 10 años, me muero de la risa, después comenzamos con las vacunas, y de " no, no, que se la pongan antes los otros " hemos pasado a sacar una aplicación para ver cuando me toca. Con la panda de sinvergüenzas que se están colando, como cuando vas a un concierto y crees que solo tienes delante a tres y cuando te toca entrar descubres que uno de ellos es que le está guardando la cola a cien, creo que me tocará dentro de dos o tres años, pero vamos que no pasa nada, total solo trabajo en un aula de 60 metros cuadrados con 20 personas más respirando el mismo aire helado por ahora que no sube el termómetro de 10 grados con la calefacción a tope. Menos mal que vivo en una comunidad que como su nombre indica es extrema y dura y dentro de unos cinco meses nos darán ganas de quitar directamente las ventanas del calor que hará y el termómetro puede que llegue a los 40 grados.

Todo esto me afecta, como a la mayoría y me paso el día con un dolor de cabeza que creo que a veces el cerebro se agita dentro de mi, vivo en un mareo constante que solo se me pasa a base de pastillas y me he autoimpuesto desconectar de las redes sociales y toda la información a partir de las diez de la noche porque ya cuando sueño veo a la gente con mascarillas.

Al final va a ser verdad que la mascarilla impide que el oxigeno llegue a mi cerebro y piense coherentemente, o será que el mes de enero está siendo realmente un mes de terror, porque para rematarlo hemos descubierto que las farmacéuticas son los nuevos piratas del siglo XXI y venden al mejor postor en vez de a quien les ha ayudado en los comienzo

No sé en que canal de televisión, decía uno de esos tertulianos  que ha tenído el privilegio de poder salir durante el confinamiento todos los días, reunirse con más gente de la permitida hasta para enterrar a un ser querido y NUNCA, repito, NUNCA llevar mascarilla en sus programas, que de esto íbamos a salir más fuertes.

Me río yo de él y de su teoría, si algo me ha demostrado esto es que la gente es y será una egoísta, que cada uno, en su mayoría va a lo suyo y no piensa en el bien común, que el que más puede es el que más tiene y que los demás no importan, como en el titanic hay Hostias por ser el primero en todo, en la mascarilla, la vacuna, la inmunidad y salir de esta sin mojarse el culo aunque sea pisoteando a los demás.


viernes, 1 de enero de 2021

Señales

 Mal empecé el 2020 y peor lo iba a terminar ayer, comencé el año con una escayola hasta la rodilla en la que hasta entonces había sido mi pierna buena y anoche a las 23,56 todos los canales de la tele dejaron de verse, intentamos a través de una plataforma digital y nada, aunque claro que para ver a la Obregón con esas mangas de campana como las que yo tengo en mis fotos de fin de carrera o a la Pedroche con un delantal de pedrería y sin sujetador no era mucho lo que me iba a perder, pero las tradiciones son las tradiciones y en mi casa de toda la vida se ven las campanadas de la plaza de Madrid, y este año parecía que ni eso iba a poder tener, me empezó a entrar un come come por todo el cuerpo, eso no podía ser bueno, no comernos las uvas, los gajos de mandarina, los lacasitos , lo que fuese, me ponía de los nervios, tenía que despedir al año si o si. 

Al final no nos quedó más remedio que verlas en tele 5, creo que ha sido la primera vez en todo el año que he visto ese canal, pero no quedaba otra, mis hijos propusieron ver a un youtuber pero aun no estoy preparada para eso.

Justo después de terminar las campanadas todos los canales volvieron a funcionar y por si acaso pusimos las de la 1, las de la 3 y las del youtuber, pero había que despedir el año.

Necesitaba decir adiós a tantas penas y tantas desilusiones y comenzar un año nuevo. 

Este año no he pedido deseos, total siempre son los mismos, perder peso, los 4 kg que se han quedado desde el confinamiento me han cogido cariño y no se quieren ir, la solución ha sido sacar la ropa que estaba guardada para por si.. y comprar un abrigo nuevo que la cremallera cierre sin que los pulmones tengan que estar comprimidos sin aire.

Aprender inglés ya ni me lo planteo, es algo imposible lo descarto por el momento.

La salud de momento estamos bien, a ver si seguimos así por lo menos. 


Total que despedimos el año, cuatro veces para que quedase claro.

Esta mañana me he levantado temprano y me he preparado para dar el paseo, nada más llegar a la cocina la primera señal ha sido una carita que me daba esperanzas de que todo iba a salir bien, juzgad vosotros mismos.


Está claro que mi escurridos de verduras me daba los buenos días y me animaba a salir.

Parece una tontería pero a mi me ha alegrado el desayuno.

Mientras paseaba como desde hace tiempo suelo ir mirando al suelo, no por ser un bicho raro que no quiere saludar a los demás, es por miedo a torcerme los tobillos y volver a la escayola. pero hoy he levantado la cabeza y me he encontrado unas vistas preciosas.

Un año que empieza con una estampa como esta no puede ser malo, no puede ser peor que el que dejamos. Tenemos que conseguirlo y poder reunirnos todos juntos a disfrutar de cosas así.













las canas

 Hace tiempo que no entro, tanto que he tenido que actualizar la contraseña, quizás mi vida esté cambiando y no necesite reflejar mis pensam...