viernes, 30 de noviembre de 2012

" Durante la noche "

Mientras miraba por la ventana pensaba. Pensaba en las cosas que ya no serían posible.

Esa llamada de teléfono para hablar de todo, esa taza de café relajada junto al sofá, esas conversaciones que no parecían importantes y por las que ahora lo daría todo.

Mientras miraba por la ventana, pensaba que había cosas que no volverían a pasar, que por mucho que la doliese era mejor dejarlo pasar, que estaba bien llorar de vez en cuando, pero que la vida seguía y las cosas que no hiciese ahora no las podría hacer nunca.

Y durante la noche ella pensaba mientras el tiempo pasaba.

lunes, 26 de noviembre de 2012

" Hoy "

Hoy he ido a Madrid, tenía la cita programada hacía tiempo y como la vida sigue no la he dejado pasar.

No sé si es porque no estoy de humor o porque este año las cosas no está para mucho más, pero he tenido la sensación de que los adornos navideños eran muchos menos y más pobretones los que había.

Casi no estaban decorados los escaparates, las calles con pocas bombillas, los centros comerciales en plan recatados.

Me parece que este año hay mucha gente que no tiene ganas de fiestas, que las Navidades no van a ser muy consumistas y es que según un estudio de " no sé quien " el gasto medio por casa es de unos 600 euros, joder !!!! En qué casa ??

Ahora resulta que siempre he estado en crisis y no me he enterado hasta ahora, porque en la vida me he gastado eso en Navidades y desde luego ahora mucho menos.

Me parece increíble esa cantidad de dinero, pero cada familia decide lo que quiere y como quiere pasar las fiestas, a mi me parece que no hace falta gastar tanto para ser feliz, que con estar rodeados de personas que te quieran, sean o no de la familia es más que suficiente. Lo demás es más un capricho que una necesidad.


viernes, 23 de noviembre de 2012

" A la irlandesa "

Quizás lo que hoy voy a contar haya personas que no lo comprendan, quizás piensen que no tengo sentimientos, que estamos un poco locos, pero cada persona lleva la pena de una manera y nosotros preferimos hacerlo así, a la irlandesa, pero sin beber y comer.

No se quiere más a alguien por llorar mil horas o vestir años de negro.

 Os preguntaréis por qué digo todo esto y las razones son simples.

Ayer murió mi abuela, tenía 91 años y un carácter muy especial, no era la típica mujer sumisa de su época, más bien todo lo contrario, mandona, gruñona, emprendedora, activa, inteligente, buena, todos estos adjetivos podrían definirla muy bien.

Mi abuela era todo eso y mucho más y yo la quería como si fuese mi segunda madre.

Durante muchos años la hemos llorado, una larga enfermedad la hizo irse poco a poco y lo de ayer simplemente fue el punto y final, su descanso y el nuestro.

Por eso después del sofoco normal al comunicarnos su muerte, durante su velatorio, mientras muchas de las personas que conocemos nos iban acompañando, nos fuimos relajando y la conversación fue acercándose a temas que algunos pueden considerar más bien Macabros.

Frases como

 - " Mamá si me muero y me haces funeral y misa, salgo de la caja y te la lío.
- Vale, no te preocupes, me contestó, pero podré decir unas palabras??
- Si, eso si, pero te las dejaré en el blog escrita.

Estos comentarios, dieron lugar a otros sobre anécdotas y actitudes frente a lo inevitable y que durante años habíamos contado mil veces alrededor de una mesa camilla con mi abuela, muchas las conozco porque me las contó ella.

Una mujer que ante el miedo a resucitar y no poder salir aceptó que la dejasen en la alacena de cristal, cosa que naturalmente no pasó, otro que pedía que tirasen sus cenizas en el sitio donde mejor se lo había pasado en su juventud, porque había llevado allí a todas sus novias, una mujer que quería dejar en el testamento que tirasen sus cenizas en la rebajas de zara y la que más nos hizo reír, los vecinos del pueblo que en plena post guerra recibieron un paquete de sus familiares en Argentina y pensando que era leche en polvo se lo fueron comiendo poco a poco, hasta que llegó una carta en la que les comunicaban la muerte de un familiar y les pedían que se hicieran cargo de las cenizas que les habían enviado.

Conversaciones, todas ellas que ayer y esta mañana nos han hecho reír en uno de los momentos más tristes de mi vida, en el entierro de mi abuela, de mi confidente, de mi amiga, de una mujer que afrontó su vida con ilusión y que me quería con locura, igual que yo a ella.

Te vas, descansas al fin y me dejas con el mejor de los recuerdos, nuestra conversación del otro día y la certeza de que muchos te apreciaban y en estos días nos lo han demostrado.

martes, 20 de noviembre de 2012

" Mirando puertas "


Mientras paseo voy mirando las puertas de las casa, me llaman la atención, también me gusta mirar por las ventanas, no es por cotillear, simplemente me gusta ver como decoran las casas, como organizan la cocina, que rincones tienen, creo que de todos los sitios se puede aprender.

Hace muchos años trabajé en un pueblecito pequeño, no tenía muchos sitios para entretenerse y aun no existían los teléfonos móviles, mientras paseaba acercándome a una de las pocas cabinas de teléfonos que había me fijaba en las ventanas, en la gente que había dentro de las casas, en lo que veían en la tele y siempre me hacía las mismas preguntas, qué les gustará hacer? qué verán en la tele ? cuales serán sus costumbres y en que se diferenciarán de las mías ?

Me da la sensación de que cada familia es única, igual que no hay dos puertas iguales, no hay dos familias iguales.

Y lo que para mi puede ser muy normal, para otros algo muy raro.

Por eso me gustan las puertas, porque te enseñan otros mundos, otras vidas, otras opciones diferentes a las mías.

domingo, 18 de noviembre de 2012

" Noche de Sábado "


Los Sábados suelo dedicarlos a ver a la familia o hacer limpieza en casa, si hago limpieza en casa, los domingos por la noche suelo hacerme la misma pregunta: " Los fines de semana son para descansar ?? Porque termino más cansada que durante toda la semana.

Este fin de semana, como me quedaba en casa, decidí colocar " Otra Vez " la cochera, no sé que le pasa, pero por mucho que la coloco siempre está patas arriba, tal vez sea por la cantidad de trastos que tiene siempre dentro, unidos al cambio de temporada y que todos los días guardo en ella dos bicicletas y dos coches llenos de barro.

Comencé el sábado dando un paseo entre nubes para despejarme y después metida en la lobera durante horas conseguí convertirme en una clasista y clasificar a los muñecos por marcas, hasta para eso hay clases y diferencias.

Los play mobil en el 1º cajón, los airgambois en el 2º, los de disney en el 3º y los sin marca en el último, pobrecitos.

Por la tarde, después de un buen descanso en mi sofá preferido fuimos a ver una obra de teatro, no me gusta mucho el teatro, soy más de cine, pero ayer actuaba una amiga y queríamos ver la obra. Llevaban mucho tiempo preparándose y les quedó muy bien.

Mientras los veía en el escenario, pensaba que yo sería incapaz de estar allí, de recordar el texto, de moverme con soltura.

A mi me ataca los nervios hacer algo mientras me miran, incluso me he dado cuenta de que cuando paseo voy mirando al suelo, para no mirar a las personas que me miran.

Me pone nerviosa, me hace hacer tonterías, tropezarme o dar un traspié.

A mi me gusta hablar y reírme como a todos, pero con las personas que conozco, no con desconocidos, por eso valoro mucho más lo que hicieron ayer todas esas personas para entretenernos en una noche de sábado.

Pero hoy me he ido al cine, mi afición preferida, con la actriz amater y una amiga miedosa que se tapa los ojos cuando los vampiros y los hombre lobos luchas en un prado helado.

Este fin de semana ha sido completo al 100%100 y divertido. Ya tocaba.

sábado, 17 de noviembre de 2012

" Fugaz "

Hace unas semanas me sucedió algo que no me esperaba, fue un momento, algo fugaz, que pasó casi tan rápido que si me hubiera descuidado un poco no me habría dado cuenta.

Hace unas semanas en mi visita a mi abuela pude mantener una conversación con ella como hacía años, una conversación sobre nuestras cosas, sobre las rutinas del día a día, sobre mis hijos.

Una conversación normal entre una nieta y su abuela, pero que a mi me supo a gloria.

Porque mi abuela ya no es la que era, ya no puede recordar quien soy ni donde está y ese día cuando fui a verla esperaba eso, una persona que no me reconoce, pero a la que adoro.

Momentos fugaces que igual que vienen se van, que te dejan un nudo en la garganta, unas lágrimas rodando por la cara, un momento de soledad.

Momentos fugaces junto a un ser querido, junto a la persona amada, en un lugar especial que igual que vienen se van.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

" Una comida diferente "

Hay determinadas cosas que si le pasan a cualquiera de vosotros os pueden resultar extrañas, pero que en mi caso ya son de lo más normal.

Hace unos días me ocurrió una de ellas.

Hablando en el trabajo con una chica que tengo en clase haciendo las prácticas, comenté que me apetecía comer susy desde hacía unos días, que había visto un documental en la tele y que tenía buena pinta.

Durante algunos días me dediqué a mirar recetas y materias que tenía que comprar, pero me resultó difícil y complicado de encontrar, aparcando la posibilidad junto con otras muchas que no llego a realizar.

Cuando salí de trabajar el viernes pasado, como tenía casi una hora para mi solita, me fui a la compra y en la pescadería vi que había gambones cocidos, como a las dos de la tarde no se debe hacer la compra porque se compra por impulsos, los compré.

Medio kilo de gambones cocidos ponía en la etiqueta, con un revuelto de champiñones y jamón y un programa de televisión en el que no aparecen dibujos animados me parecía la comida perfecta.

Mientras me comía los gambones con un poquito de mahonesa pensaba que no estaban muy buenos, que un poco descoloridos, algo sosos, cuando llegué al sexto me di cuenta de que No Estaban Cocidos, totalmente crudos tendrían que haber puesto en la etiqueta, unas arcadas me invadieron la boca, llegaron a mi estómago.

Para asentar el estómago no se me ocurrió otra cosa que beberme media botella de coca cola zero, que al mezclarse con los champiñones y los gambones crearon una pasta compacta en mi delicado estómago.

Un rato después tumbada en el sofá, sin poder dejar de pensar en la comida, decidí beber yogur líquido por eso de que es sano y algún bien me haría.

Las siguientes dos horas me las pasé pensando que el gusano del anisakis estaría campando por mis tripas alegremente y me faltó poco para beberme un desinfectante o un purgante.

Después de unas cuantas horas sin poder dejar de pensar en el tema decidí que la cosa ya no tenía remedio y que al fin y al cabo era como si hubiera cocinado susy casero.
               

las canas

 Hace tiempo que no entro, tanto que he tenido que actualizar la contraseña, quizás mi vida esté cambiando y no necesite reflejar mis pensam...