martes, 8 de noviembre de 2011

" Soplando las velas "

Tantos cumpleaños en este mes y el mes pasado, ( 15 ) me ha hecho pensar en lo de soplar la vela, pedir un deseo, en la necesidad que tenemos todos de que esos deseos se cumplan.

Unos deseos a veces íntimos, inconfesables, otros más humanos y generales, algunos muy materiales, pero todos deseos, esperanzas que no queremos perder.

Recuerdo que hace muchos años, casa vez que tenía la oportunidad de pedir uno siempre era el mismo, " aprobar las oposiciones " era ya algo que ni pensaba, cada vez que tenía la oportunidad zas! lo pedía, la verdad es que las aprobé, no sé si por pedirlo tantas veces o por las sesiones maratonianas de estudio que me daba, era capaz de decir todos los temas seguidos, casi sin pestañear, testigo de ello era mi madre a la que torturaba cada vez que tenía la oportunidad.

- Mamá, mamá, verdad que no estás haciendo nada?? la preguntaba.

Y ella la pobre, que ya había pasado por la misma situación hacía muchos años siempre me decía:

- No cariño, qué tema me vas a decir ??

El caso es que a lo largo de los años he continuado pidiendo deseos, algunos han sido los mismos, otros han cambiado, algunos serán los mismos toda la vida y otros nuevos llegarán para acompañarlos.

Porque en esta vida, los deseos, las ilusiones, las esperanzas de conseguir algo es lo último que deberíamos perder, lo que siempre debemos esperar.

Qué pasaría si no los tuviésemos ?? si no soñásemos con nada ?? si perdiéramos la ilusión por tener, conseguir, alcanzar algo ?? qué sería de nosotros ?? 

Una vela, un deseo que pedir.                                

                                                                 Dos velas, el mismo deseo, siempre el mismo.
   Tres velas, sin perder la esperanza.


Cuatro velas, mil veces el mismo deseo.








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