jueves, 1 de septiembre de 2011

" Actualidad "

Hay días en los que no se me ocurre nada para escribir en el blog y otros en los que tengo tantos temas que no me decido por ninguno.

Hoy y sin que sirva de precedente he estado de acuerdo con un político, algo increíble en mi, que generalmente cuando hablan ni les escucho, pero claro el tema iba de educación y eso me atañe.

Es probable que con lo que hoy diga mañana  me gane una buena bronca por parte de algunos de mis compañeros y amigos, pero no creo que se tenga que amenazar con hacer una huelga en educación porque suban las horas de trabajo de 18 a 20 semanales, que yo ya tengo 25, por lo que a mi esa subida no me afecta y claro no iré a la huelga.

Pero si se va a protestar que sea por que se va a empeorar la atención a los alumnos, porque se va a reducir la plantilla de los institutos, porque se reducen los materiales, por todo eso y por mucho más, pero no porque en vez de 18 h van a trabajar 20 h.

Que estoy segura de que eso es más cosa de los medios de comunicación que de los propios docentes, pero es que es lo único que se escucha, " van a la huelga para no trabajar 20 horas a la semana " y claro luego nos quejamos de que nos critiquen, por los dos meses de vacaciones, los puentes, los acueductos, las navidades, la semana santa, ....., por la mini jornada laboral.

A mi me parece que esto es más bien una maniobra política de unos y de otros en vistas a las elecciones, para cabrear al personal y manipular los votos

Y si es cierto que los profesores trabajan dando clases entre 18 y 25 horas, pero la formación la hacemos en nuestro tiempo libre y no nos la pagan, la de cursos que he hecho yo de 5 a 8 de la tarde, además de los que he pagado, pero eso no se ve y entonces no cuenta.

Pues eso que si van a la huelga que no sea por no querer trabajar 20 horas a la semana, que digan y bien alto las otras razones, para que no sean acusados de vagos, que desde luego el 99% de los docentes no lo son, que esta en una profesión por vocación, que se hace con mucha ilusión, con muchos sofocones y con mucha, mucha, mucha paciencia.

Además que casa aguanta tres días de huelga a la semana por tiempo indefinido??

2 comentarios:

  1. Grave problema la pretensión de que los gobernantes impongan a algunos docentes veinte horas de trabajo semanal.No hay derecho a tal imposición, deberían rebajar las horas a ocho o diez a la semana y contratar el triple de interinos, para que los jóvenes estuvieran bien atendidos y de otra parte alumnos y profesores,no se agotasen con el esfuerzo.Mi jornada empezó con cuarenta y dos horas a la semana y luego bajó a treinta y cinco. En ambos casos hacíamos dos o tres horas extraordinarias cada día, pues por la tarde no había centralita y era cuando se podía uno concentrar en el trabajo. La dirección sabía esto.Luego empecé a viajar toda la Península Ibérica e islas adyacentes. Salía de mi casa a las cinco de la mañana del lunes y regresaba la madrugada del sábado y en el mejor de los casos, las menos vece,los viernes por la noche.¿Cuantas horas trabajaba a la semana?¿Cuantas horas de coche?He sobrepasado el millón de kilómetros sobradamente. El coche actual es el número diez de los que he comprado. ¿Pagaba bien la empresa? Pues si, pero de mi cuerpo salía. ¿Y ahora vienen estos pringaos quejándose de dos horas más a la semana? Por un trabajo cómodo. Tuve dos alumnos en viaje que tras la primera semana dijeron que o les cambiaban de departamento o pedía la baja. Y se quedaron con su magro salario, al final se fueron. Posiblemente se instalarían como profesor de secundaria.

    ResponderEliminar
  2. Yo de pequeña decía que solo tenía padre los fines de semana y hasta los 9 años, como no teníamos teléfono en casa, pues no sabíamos nada de él. Después empecé a decir que entre semana tenía teléfono en vez de padre y los fines de semana padre.
    Un beso papi.

    ResponderEliminar