viernes, 18 de marzo de 2011

" Super Luna extrema "


Era la luna su gran aliada en esas noches de soledad.

La luna la miraba, la abrazaba, la iluminaba.

Era la Luna una gran aliada en las noches silenciosas, en las largas noches sin dormir, en las noches frías de un día gris.

Era la luna su más fiel amante, su siempre amiga, su acompañante.


Este fin de semana hay Super Luna extrema, que es cuando la Luna está más cerca de la Tierra, vamos que se la ve más grande y hace que las mareas sean más intensas, pues que bien, donde yo vivo lo de las mareas como que me da igual, la playa más cercana está a 5 h en coche, nooo, a 7 con las nuevas limitaciones de velocidad en la carretera.

Pero la luna se verá igual aquí que en la playa y arena hay en los dos sitios, frente a mi casa hay un campo, que algún día será un parque, lo inaugurare llevando a pasear a mis nietos casi seguro al paso que va, que llevo viviendo aquí 12 años y eso continua igual, o tal vez su definición de parque no es la misma que la mía, va a ser eso !!

El caso es que este fin de semana seguro que termino con las cervicales contracturadas de mirar al cielo, y es que a mi la Luna me fascina, me hipnotiza, me cautiva, ejerce sobre mi una atracción magnética.

(( Jaime Sabines ))

( La Luna )

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.

Es buena como hipnótico y sedante y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.

Un pedazo de Luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:

Sirve para encontrar a quien se ama.

Para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.

Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayuda a bien morir.

Pon una hoja tierna de la Luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieres ver.

Lleva siempre un frasquito del aire de la Luna
para cuando te ahogues
y dale la llave a la Luna
y a los presos y a los desencantados.

Para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la Luna
en dosis precisas y controladas.



3 comentarios:

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  2. LA MIRADA DE LA LUNA

    La Luna, la Luna,
    me mira la Luna.
    La Luna me llama.
    Yo no la escucho.
    La Luna, la Luna,
    ¿Qué quiere la Luna?
    Algodón de azúcar,
    Espuma de mar,
    risas de niños
    pensamientos dulces
    y nada más.

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