lunes, 17 de enero de 2011

" Los Paraguas "

Hay veces que el cielo está gris, que vemos solo nubes, que no aparece el arco iris por ninguna parte que vemos el vaso medio vacío o vacío del todo, hay veces en las que la luz al final del túnel no es que no la veamos, es que se ha estallado.

Todo está negro, gris, marrón, da igual, oscuro.

Hay días que piensas: " Joder si me muriese que agusto me quedaba "

Que todas las gilipolleces que te pasan, te parecen el fin del mundo, que claro te comparas con los que salen en el telediario y te das cuenta que todo lo que en tu vida te pasa son eso, gilipolleces de niñ@ de sociedad occidental, de tripa llena, cama caliente y plato en la mesa todos los días, pero c*ñ*, son tus gilipolleces, que vivir para flajelarnos por los demás es algo que muy pocos hacen y los que lo hacen no suelen decirlo, lo hacen y listo.

Vamos que no me imagino yo a la Teresa de Calcula contando las penas que iba viendo por ahí y flajelandose por ello.

 A lo que vamos, que lo que a cada uno le pasa, le amarga, le hace llora, no le deja dormir, comer, sonreír, salir, en conclusión ser feliz, es tan digno como lo que le pase a otro, sea de la índole que sea, cada uno tiene el nivel de dolor, de tristeza, de ansiedad, a una altura diferente.

Bueno pues esos días, que te gustaría morirte, o estar en coma por lo menos, que realizas un aislamiento multisensorial en cuanto puedes, que cuentas las horas del reloj, deseando que sea ya mañana, esos días puedes tener la suerte de encontrar un paraguas que te rescate, que te sirva de bastón, de lazarillo, que abra un claro entre las nubes.

Y ese paraguas puede venir de muchas maneras, un simple abrazo de tus hijos, si los tienes, de un ser querido que te ve lo mal que estás y sin   decir nada se acerca y te besa, un te quiero de la persona amada, un hola reina, que guapa eres, un venga, vamos a dar un paseo y me lo  cuentas.

Y entonces piensas:

- jo, por ellos merece la pena olvidar las pena sonreír cada día.

Y el vaso se transforma en medio lleno, en lleno del todo, el cielo se vuelve azul, las lágrimas se secan, la sonrisa vuelve a tu cara y te sientes feliz, afortunad@, satisfech@, de tener a personas que te quieren, que te aprecian, que se preocupan por ti.


Demos gracias a los hombres y a las mujeres que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer a nuestros espíritus.
Will Rogers

2 comentarios:

  1. Las horas bajas las tenemos todos y yo no digo que a lo mejor si tenemos razón pora tenerlas pero no hay que regodearse en el pesar.Una tecnica que a veces da resultados es apartar de tu mente el pensamiento o el hecho que te produce la tristeza,ocupar tu mente con otros pensamientos más positivos, de tu trabajo, tus hijos, amigos etc.y no darle la vuelta siempre a lo mismo.Hay un dicho chino que dice que si el problema tiene solución por qué preocuparse y si no la tiene pues por qué preocuparse si no podemos hacer nada.Y alguien muy cercano a tí dice que el tiempo lo soluciona todo y en muchos casos es verdad.

    ResponderEliminar
  2. los problemas son todo lo grandes que tú quieras hacerlos. alguien que conoces siempre dice, "a los problemas hay que darles la importancia que tienen", y es cierto, siempre tendemos a magnificar las cosas, preferentemente las malas, que las buenas, si son buenas de verdad ya son grandes de por si.

    ResponderEliminar