" La evolución "

Cuando tenía seis años, mi abuelo me regaló un coche de juguete, rojo, con pilas unido a un mando que le permitían ir hacia adelante y hacia atrás, " era los más " super moderno para la época, ese juguete, junto con un coche descapotable de pedales que mi padre me había tuneado, con unos faros a pilas, que molaban un montón era lo último en nuevas tecnologías en mi infancia.

Después durante mi adolescencia tener un cassette o un equipo de música te hacia pertenecer a la elite de las tendencias del momento.

Cuando iba a la universidad, durante los trayectos en el autobús disfrutaba de mi walman, que además traía un vídeo juego rudimentaria, pero videojuego, creo que por eso me mareaba tanto en el autobús, de ir mirando a los marcianitos en esa minúscula pantalla y de ir cambiando las pilas cada dos por tres, porque anda que no gastaban pilas los jodios, y de las grandes, no de las de botón.

Actualmente hemos llegado a un nivel de tecnología que tenemos que hacer un master en la nasa para poder encender los teléfonos que nos regalan por comprar el pan en el supermercado, que tienen tantas aplicaciones y características, que cambiamos el teléfono y solo hemos aprendido a utilizar un 1% de todo lo que el teléfono nos ofrecía.

Mi sobrino de 1 año y 11 meses el otro día le dijo a su madre en su idioma chapurrero, " Mamá el coche no funciona recarga la batería ".

Es increíble que un enano de menos de dos años, sea capaz de comprender:

1º que el coche se mueve por la energía de una batería.
2º que la batería se termina
Y 3º que se puede recargar.

Que mis alumnas de seis años juegan a ser las repartidoras de productos de peluquería, y que el que hasta hace poco había sido mi cepillo de emergencias en clase, se ha convertido en el teléfono móvil, porque se cierra igual que un móvil.

Yo me quede está claro en los cassette, que los pendrais, o lápices se me resiste aún, que una vez hice un curso de informática, ( para burros, tenían que haber dicho ) y cuando el profesor pidió que sacásemos nuestros lápices, yo como buena alumna busqué en mi bolso y staedtler nº2 amarillo y negro y se lo enseñé toda orgullosa, cosa que a él no le hizo mucha gracia, ( creo que pensaba que me reía de él ).

Que si estoy en el cole con el maldito linex y se me resiste la impresora o las famosas carpetas me entran sofocos.

Como anécdota contaré que el otro día la compañera ( que es igual que yo en esto ) y yo intentábamos imprimir una lista de trabajo, pero la impresora dijo que " no ", y pedimos ayuda a un compañero que nació por la era del naranjito, vamos mucho más joven que nosotras.

Mientras el amable compañero intentaba ayudarnos comenzó a sonar la música de la peli de psicosis y yo empecé a decir:

-" escucha, escucha, el ordenador nos amenaza, mira que música más rara suena, eso es que se está borrado todo".

Mi compa me miraba pero no negaba ni afirmaba nada.

Pero lo peor fue la cara de él, cuando nos dijo que lo que sonaba en realidad era la melodía de su teléfono.

¡¡ Jo que corte !!

Pues eso, que lo que a mi me cuesta, semanas, meses aprender, mi sobrino, mis alumnos, mis hijos, parecen que lo traían ya aprendido desde el vientre materno, que les viene de serie, que dentro de poco serán ellos los que me enseñen a mi a recargar el teléfono, a poner las pilas en el reloj, que dicho sea de paso, ya no dan la hora, ya te dan la posición GPS, la variación de temperaturas en el último cuarto de siglo, el grado de humedad en la comarca, tu peso, tu indice de masa corporal, las pulsaciones del que está a tu lado, pero la hora no, para eso tienes el teléfono.

Para muestra un botón, este es el teléfono que me han regalado por cambiarme de operadora de telefonía.



Que desde que lo tengo, llevo en mi bolso el libro de instrucciones del dichoso teléfono porque se me resiste.

Y que como tiene manos libre, ahora parece que voy hablando sola, cosa que no creo que sea muy bueno para la imagen que doy ante los demás.

Pero eso son las nuevas tecnologías, adaptarse o quedarse en la era del cassette, y ya no venden cintas ni en los chinos.

Comentarios

  1. No te quejes pues yo que claro está soy mucho mayor cuando entró en nuestra casa la primera radio tenía unos 5 ó 6 años y estaba convencida que los que hablaban por ella estaban dentro de la caja, y cuando contaba 16 ó 17 años el mejor regalo que me pudieron hacer fue una radio transistor a pilas que los privilegiados que la teníamos sacabamos cuando ibamos de paseo.Y ya no cuento más porque voy a parecer un dinosaurio.

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  2. A mí me pasa que cuando empiezo a entender algo, me lo cambian. Móvil, linex...

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  3. A mi me pasa lo mismo que a Belen, siempre que empiezo a entender ya fue.

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  4. Y con los tdt, en cuanto controlo uno y puedo reproducir algo del lápiz, zas se rompe y a comprar otro nuevo, bss a las dos

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