" La Primera vez "

¡¡¡ No penséis mal !!!

Según dicen en la radio, la primera vez que salimos con una persona, nuestros gustos femeninos coincide, en general nos gusta que huelan bien.

¡¡¡¡ Nos han fastidiado!!!

¡¡Que asco !!

Imagina que quedas con un tío que te gusta un montón y cuando se te acerca:

 ¡¡¡ puagg !!!

¡ huele a pies!

¡ a otras cosas que no sean los pies!

¡ a sobaquina!

¡ le huela el aliento!

¡ le chorrea aceite por el pelo!

¿qué se yo? ¡ lo qué más asco os dé!

Pues claro, se va el romanticismo, bueno más bien, sale huyendo, para no volver, ya puede tener el tío una conversación de erudito, ser más guapo que George Clooney, que no va a poder ser, solo pensaremos en ese olor, esa peste nos hará olvidar su número de teléfono nada más terminar esa tortura de cita y rezar para no recordarla nunca más.

Claro que si huele bien, la cosa cambia, podemos verle hasta guapo, recordar su olor después de esa primera cita, pasar un rato agradable y desear volver a repetirla.


En cuanto a los hombre también coinciden en gustos, parece ser que en la primera cita les gusta que las chicas vayan con vestidos o con faldas, bueno está claro que ellos no tienen muy agudizados el olfato, pero falda o vestido??

Jo!! ¿¿Y si no nos quedan bien??

Que mira que a mi los vestidos y las faldas me quedan como las puñaladas, dolorosamente mal.

Supongo que no seré a la única, pero entonces que pasa, que aún sabiendo que no me quedan bien tengo que ponerme una falda o un vestido para poder tener una segunda cita?

Pues que yo recuerde mi primera cita hace ya muchos, muchisimos años, no fue con falda, que fue en chandal, que estábamos en clase de Educación Física, Gimnasia, que se decía entonces.

Y las posteriores, no creo que fuesen ninguna con falda ni con vestido, que no he tenido ni cinco de esas prendas en mi larga vida.

Pero bueno, si alguna vez entro en el mercado y vuelvo a tener una cita, prometo ponerme una falda o un vestido, que una va llegando a unas edades en las que no se pueden perder las oportunidades de una segunda cita, siempre y cuando sea capaz de conseguir la primera.

Comentarios

  1. Pues hablando de primeras citas, recuerdo la mía con mi contrario, me eché vinagre en el pelo para tener brillazo, en seco no huele pero ese día llovió y mucho, y sin paraguas en Glorieta de Bilbao (Madrid) y aquello comenzó a jumear.... Él, un valiente y un caballero no hizo ningún comentario, para eso ya estaba yo, sigue aún conmigo, sigo usando el vinagre de vez en cuando y no solo para las ensaladas, jajajaja

    ResponderEliminar
  2. qué bonito!!! desde luego... yo no tuve una primera cita extrictamente hablando. Mi primer roce fue fortuito, jajajaja, una noche de Nochebuena, que supongo que olía yo a de todo menos a Chanel nº5, el siguiente roce, fue también fortuito... me iba yo a mi casa e iba pensando, pues podría encontrarmelo... no? y zas! apareció mi principe azul para caminar y más... jijiji, conmigo. La siguiente fue para ir al cine, esa sí concertada... y llevé vaqueros para ver Batman!! jajajaja qué romanticismo! Y claro, llevase yo falda, minifalda, vestido o un burka, nada tenía que hacer ante los encantos que por aquella época derrochaba Kim Basinger. Pero ahí estamos, ahora sí, llevando faldas, yo, claro, pantalones, los dos, y desprendiendo un olor que últimamente alguien ha venido a llamar "el último reducto moral de occidente". Besos

    ResponderEliminar
  3. Esto es interesante, se aprende mucho, jajaja

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

" El Abecedario de los sentimientos "

" La mancha "

" Mi cumple "