" Vivir, soñar, soñar, vivir "

Esta es la sensación que tengo todos los días cuando voy al gim y me subo a la cinta para dar ese paseo que no puedo hacer al aire libre porque no ha dejado de llover desde que dieron las doce campanadas.

Después de un rato en la cinta, cuando ya tengo el ritmo y los cascos puesto me dedico a pensar, poco más puedo hacer, porque teclear en el teléfono es algo difícil a la velocidad a la que yo voy, que pierdo el equilibrio y me puedo caer, y sólo faltaba eso, dar la nota con una caída espectacular. Bastante tengo con ser la que llega corriendo, se pone a correr en la cinta y a las 55 min sale corriendo del gim otra vez, es el tiempo que tengo mientras mis fieras hacen kárate en el piso de abajo.

Eso es aprovechar el tiempo al máximo, ya que tengo que ir a llevarlos me quedo, la otra opción era más relajante, irme a tomar el café a una de mis cafeterías preferidas, pero eso no me va a hacer perder peso y simular ser un ratón en la rueda durante una hora diaria puede que me ayude a entrar en la ropa de hace una año otra vez.

Esta se ha convertido en una de mis rutinas diarias, que junto con el corte y confección de trajes de carnaval y complementos para casi dos docenas de fieras, hacen que los días parezcan la mitad que hace unos años, las noches sean tan cortas como los segundos y el agotamiento se esté apoderando de mi como la niebla que llega sin avisar y lo invade todo.

He empezado el año con tanto por hacer, con tan poco tiempo que casi he olvidado que tenía este blog, pero es lo que tiene vivir, que te absorbe hasta tal punto que los tiempos que se tenían para soñar despierta, pensar, crear, imaginar casi desaparecen por completo.

La vida, tan corta, tan fugaz que cuando te das cuenta ya estás hablando de ella en pasado, que cuando quieres reaccionar es algo que ya no puedes remediar, que te has perdido ese capitulo de tu vida, de la suya, de la vuestra y no lo vas a recuperar.

La vida que nadie puede vivir por ti pero que si pueden vivir contigo y que si no prestas atención la vas a perder.

Por eso no me preocupa no entrar en el blog, tampoco que no entréis los demás eso es buena señal, eso es tal vez porque tenéis una cosa que hacer, un momento que disfrutar, una vida que vivir y que compartir, es entonces cuando todo lo demás se convierte en algo secundario, en algo que ya haré cuando me sobre tiempo, cuando no tenga que ir, ver, hacer otra de esas tareas que voluntariamente me he impuesto y que me hacen disfrutar el día a día al completo.




Comentarios

  1. La vida corre tan deprisa, marcada siempre por ese malvado reloj. ¿Algún día me desprenderé de ese reloj para tener mi tiempo?

    Comparto tu necesidad de ejercicio, yo me he pasado a la bici y voy al trabajo en ella, te sientes mucho mejor.

    Besos.

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    Respuestas
    1. el deporte agota, pero también anima, y la vida hay que vivirla que para eso está. bss

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