" A las 14 h "

Esperando para entrar esta mañana en una reunión, a eso de las 14 h, cuando el agotamiento y el hambre se alían y lo único que te apetece es sentarte en tu sillón preferido con una comida rica en hidratos de carbono en el plato, un refresco y algo en la tele que no te haga pensar, pero que como no puedes hacer porque tienes una absurda reunión que no te va a resolver la vida ni a los de tu alrededor tampoco, lo único que se te ocurre es decir tonterías con los compañeros de trabajo para que el rato se pase más rápido.

Esperando a estar todos porque hay gente que nunca tiene prisa y el tiempo les corre más despacio, nos metíamos con una compañera, en plan cariñosos, y la gastábamos bromas sobre la fase de su vida en la que se encuentra.

- " Fase luna de miel ", en esa te encuentras.
- Pero si ya llevo un tiempo casada.
- Ya, pero no tienes hijos. Disfruta porque eso tiene la meta justo en el momento en el que confirmes que ha dado positivo, las dos barritas de color que con tanta ilusión a veces se buscan ( otras llegan sin ser llamadas dirán algunas )

Es entonces, la decíamos cuando la mujer abandona definitivamente la luna de miel, para entrar en la preparación del nido, todo lo que se lee es poco, todo lo que se aprende nos resultará útil en algún momento del resto de nuestra vida. Y eso lo digo yo, que le pedía al farmacéutico cosas que aún no vendía en su tienda y me las tenía que encargar. Que era experta en sillas, carros, biberones, cremas, leches y todo lo que se haya inventado para bebés antes de que mi primer hijo naciese.

                                     

La fase del nido desaparece el mismo día en el que el polluelo entra en casa, es entonces cuando te transformas en una productora de leche si das la teta, yo era más un termo, capaz de idear un programador unido al calienta biberones, para que estuviera listo a la hora exacta  que le tocaba la toma.

Una mujer que deja de hablan en singular para hacerlo en plural y que consiente que la gente deje de interesarse por ellas para preguntar solo por el nuevo.

Todo esto la contábamos entre risas a nuestra compañera, la de la luna de miel, la que viene con una sonrisa de lado a lado por las mañanas, y que ahora nos miraba con cara de terror.

No nos tomas muy en serio porque te lo decimos entre risas, pero eso es lo que te espera, eso es lo que significa ser madre y llegar al trabajo sudando por las mañanas aunque en la calle estemos a -3º. Porque tu jornada laboral comenzó muchas horas antes o incluso la de la noche anterior no ha terminado porque dormir 2 h no es dormir.

Estaba la pobre, yo creo, que replanteándose sus planes de futuro, después de toda la repasata que varias muertas de hambre la habían echado sin comerlo ni beberlo, cuando la reunión ha comenzado.

Lastima, porque entonces no nos ha dado tiempo para decirla que nunca había besado tantas veces y con tanto amor como lo he hecho desde que nacieron mis dos fieras.

Que no me había reído tanto como con las cosas que me cuentan mis hijos.

Y de que la fase Luna de Miel está muy bien, pero que con el tiempo a casi todo el mundo nos apetece saltar a la siguiente casilla y continuar en las siguientes etapas de la vida.

En la que nos encontramos las que nos reíamos hoy con ella y que nos dan para una reunión, para dos y para tres si queremos.

Porque la etapa polluelo en el nido sin duda es una de las más gratificantes de la vida o por lo menos a mi me lo parece. En la próxima reunión a las dos de la tarde se lo contamos.

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