" La Moraleja del cuento "

Llevo unos días sin entrar en el blog, tengo un agotamiento físico y mental, lo único que me pide el cuerpo y la mente es tirarme en el sofá y dejarlos en reposo.

Este semana, con un mes de retraso han comenzado las obras en mi casa, no todo lo que tenía programado, porque no soy como el rey Midas y no soy capaz de convertir en oro todo lo que toco, por eso la obra programada se ha quedado en la mitad de lo que tenía pensado más los extras que no se programan y surgen, esos que te dejan el bolsillo tiritando.

Total que esta semana he tenido a los obreros en casa, además de el tío que hace puertas de cocheras que no sé cómo se llaman.

El martes a media mañana suena el teléfono y me dicen que en menos de 24 h los tengo en casa, como ya conozco a los obreros y se que lo de trabajar y no ensuciar son dos verbos que no pueden ir juntos en su caso, anulé todo lo que tenía programado y me fui a casa a envolverla como si de un regalo de cumpleaños se tratase.

Muy tranquila pensé que con eso serviría y me acosté.

Grave error por mi parte, que descubrí al día siguiente.

Contra viento, marea y todo lo que se les ponga por delante, la mierda, los cascotes y el polvo invadieron mi casa, tanta que la masticaba, tanta que hasta los obreros se pusieron al día siguiente las mascarillas, porque decían que les dolía la garganta, tanta que si no hubiera puesto plásticos me habría dado igual.

He pasado  dos días viendo a los obreros como en una peli de terror de Stephen King, radial en mano, cigarro colgando de la comisura de la boca ( inocente de mi les busqué un cenicero para la ceniza el primer día )

Después de ver mi casa como si un huracán la hubiera destrozado, ( esa es mi tele y la encimera de la cocina, que en realidad es de color marrón, no gris )

Con esa visión de mi casa, me dí cuenta de que antes siempre había estado limpia y de que nada es imposible, porque después de muchas horas limpiando, con esfuerzo y mucha paciencia he conseguido que vuelva a estar reluciente, perfecta, impecable.

La moraleja de todo esto podría ser que:

En esta vida, todos podemos tocar fondo alguna vez, pero de la misma manera, bueno, en realidad con mucho más esfuerzo, con mucha paciencia, con mucho trabajo, podemos conseguir salir del pozo en el que estemos o en el que creamos encontrarnos.


Dicho en pocas palabras " TODO TIENE SOLUCIÓN "



Comentarios

  1. Muy cierto...Te he dejado un premio en mi blog, cuando quieras puedes pasar a recogerlo:
    http://aprendiendoasermama-milaymateo.blogspot.com.es/2012/08/nuevos-premios.html
    Un abrazo!

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  2. Oh, que terrible, entiendo tan bien lo que relatas, nosotros eliminamos una chimenea en casa y quedamos como el mejor empolvado de la panadería, me angustiaba imaginar cuanto me costaría limpiar, finalmente lo conseguimos.
    Un abrazo!

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    Respuestas
    1. Es que no queda más remedio, o se limpia o se mastica tierra y polvo durante meses, bss

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