" La máquina del tiempo "


Esta mañana se ha terminado el campamento urbano, a las 10,30 de la mañana ya tenía a las dos fieras conmigo pidiendo a gritos que nos fuésemos a casa, no a leer, ni a hacer taras domésticas, noooo, a jugar con la wii o a ver la tele, vamos el deporte nacional de todos los preadolescentes de este país.

El verano es para quedarse en casa y no parar de matar marcianitos.

He decidido ejercer de madre mandona y no hacerles ni caso.

- Dónde vamos mamá ??
- A un recado, les he dicho.
- Pero dónde ?
- A ver como van las ventanas ( Juasjuasjuas eso se merece una entrada aparte, sigo sin ellas )
- Vale y después a casa ? Han preguntado.
- Ya veremos, les he dicho.
- Eso siempre es no, han murmurado los dos.

Y tenían razón, era un no con premeditación y alevosía, porque ya sabía lo que íbamos a hacer.

Hoy hemos hecho un viaje en el tiempo, un viaje que tenía ganas de hacer hacía mucho tiempo y que lamentablemente no ha resultado como yo quería.

Hemos ido a unos 30 km de donde vivo, a la finca en la que viví los primeros 9 años de mi vida, sabía que las cosas habían cambiado, pero no esperaba que tanto.

Para empezar casi me paso la entrada y por la que quería entrar no ha sido posible.

Los recuerdos de mi infancia una de dos o son erróneos o han hecho demasiados cambios.

Hemos entrado en la finca y el pinar que había a la izquierda ha desaparecido, el secadero de tabaco de la derecha me ha parecido más pequeño, eso es lógico porque yo era entonces una niña pero estaba tan viejo, tan abandonado que casi se me saltaban las lágrimas.

Uno de los empleados que aun trabaja en la finca me ha reconocido, ( jijiji después de tantos años ) y me ha dicho:
- has venido a recordar y ha echar unas lagrimitas ?
Jo, tanto se me notaba?
Después de un rato intentando encontrar el espacio físico en el que se encontraba nuestra casa, mientras mis hijos berreaban que se querían ir a casa, que hacía calor, que era todo un aburrimiento, he decidido irme porque conducir llorando es muy peligroso.

Esto me ha hecho pensar que no todo lo que recordamos es tan bonito, ni tan romántico, ni tan maravilloso.

Los recuerdos que tenemos muchas veces los distorsionamos.

Es una suerte no tener una máquina del tiempo aparcada en la cochera, porque no sé los demás pero a mi seguro que se me ocurriría utilizarla más de una vez.

Para hacer esas preguntas que nunca hice, obtener las respuestas que nunca me dieron, dar ese beso que tenía que haber dado, o decir ese adios que no pude dar.

Una máquina del tiempo que me haría más daño que alegrías seguramente, ya que de lo que yo recuerdo a lo que realmente fue hay un abismo. 

Comentarios

  1. Sí, es lo bonito de los recuerdos. Los buenos recuerdos a medida que pasa el tiempo mejoran como el vino. Y algunos malos o traumáticos con el tiempo también los distorsionamos para que nos hagan menos daño. Si yo tuviera una de estas máquinas tampoco sé si la utilizaría. Buen fin de semana. Besos!

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  2. Lu imagino las emociones que has tenido al ver los cambios de la finca. Creo que sería difícil explicar a tus hijos que aquel lugar.
    Una máquina del tiempo?... a mí de todas formas me gustaría.
    Saludos.

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    1. La verdad es que la máquina daría mucho juego, bss

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  3. Ains estos niños y las nuevas tecnologias jajaja!

    Rememorar cosas pasadas suelen causar nostalgia, como lo que comentas de tu infancia, es normal que despues de tantos años vayas a visitar ese lugar y al verlo tan diferente a lo que lo dejaste se te caiga la lagrimita.

    Un bsito guapa y feliz domingo!

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    1. Pues si y no solo a mi, que le enseñé las fotos a una amiga que había vivido allí y la pasó lo mismo, bss

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  4. Entiendo perfectamente esos sentimientos. Ya quisiera también tener esa maquina, ahora con el peque me acuerdo mucho de la época de niñez, la comparo con las mías. Aunque como dices, esa maquina podría ser mas dañina que otra cosa, nunca se sabe.
    Un Saludo!

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    1. Es verdad que con los hijos recuerdas más la niñez, los míos se encuentran en esos años en los que yo disfruté tanto de la finca en la que vivíamos y me da pena que ellos no tengan tanta libertar como teníamos nosotras, el viaje de esta semana ha sido una pena, no quedaba nada, ya de verdad que solo son recuerdos, bss

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  5. Me has traído a la mente una de mis frases favoritas "no hay tristeza mayor que añorar lo que nunca jamás sucedió".Creo que intentar cambiar las cosas que hemos hecho en el pasado no sería bueno porque somos el producto de todo lo que hemos hecho y dejado de hacer!!!
    Ahora imagino como te debiste sentir al volver a tu casa de la infancia!!!Lo del tamaño es bien cierto,a mí me ha pasado lo mismo cuando he vuelto a sitios en los que hacía años que no estaba!!!
    besitos

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  6. La pena fue que no quedaba ni la casa, a lo mejor sí hubiera estado comos las que vi aún estaría llorando. Todas rotas, sin tejados. Para no parar de llorar. Bss

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