miércoles, 7 de marzo de 2012

" Tres árboles "

  

Podía empezar diciendo:

    " Yo tenía una granja en África " aunque más bien sería, " Yo tenía unos chopos en la finca, los plantó mi padre cuando nací ", no queda tan chulo, pero es más real.

Crecieron grandes y fuertes, e hicieron las delicias de los juegos de mi hermana y míos, además de dar sombra en esas tardes de verano, esas tardes de bochorno y hastío en las que da calor el mero hecho de tener que pensar.

Recuerdo esas tardes de rodillas sucias y llenas de postillas porque se curaba una y salía otra, mis rodillas siempre estaban igual.

Tardes de charlas con mi madre y mi abuela y canción del marinerito a gritos al son del ir y venir en el columpio.

Tardes de disfraces con mi padre y la ropa que íbamos encontrando en los cajones.

Recuerdos y más recuerdos que vuelven a mi cabeza cada vez que veo un gran árbol, un árbol de tronco grueso, de ramas firmes, de hojas que se caen en los primeros fríos.

Árboles que no solo dan sombra, que dan vida, ilusión, juegos, complicidad, recuerdos.

Árboles grandes, majestuosos y fuertes.

Mis árboles que un desalmado cortó por un puñado de pesetas, que no le sacaron de pobre pero que no dudó en coger.

Mis árboles que ya no están que nunca volveré a ver, pero que no se irán de mi memoria, de mis recuerdos, de mi pasado.




4 comentarios:

  1. Cuantas historias se pueden esconder detrás de esas ramas, que triste que no todos valoren la historia de un árbol ni la importancia que es para nuestro planeta.

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  2. Pues si, los cortaron todos, incluido un precioso pinar que había cerca de nuestra casa y después vendieron la finca, una pena, no he sido capaz de volver a ese lugar. bss Alezhi

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  3. No aclaras que la finca no era de nuestra familia sino donde trabajaba tu madre y que los árboles,aunque los plantamos nosotros,tampoco eran de nuestra propiedad.BONITOS RECUERDOS DE AQUELLA ETEPA DE NUESTRAS VIDAS.

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  4. Eso era lo de menos, los arboles estaban junta a la casa en la que vivíamos y los habíamos plantado nosotros, que eran chopos y no de maderas nobles, no creo que le sacaran de pobre cuando los vendió.

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