" Un día muy frío "

Muerta de frío, arropada a su manta preferida, con un café humeante en la mesa, el cigarro consumiendose sin prestarlo atención, se puso a pensar en todos los sueños que había tenido y se habían hecho realidad.

En aquellos que aun tenía y no sabía si dejarlos allí en la nube en la que se encontraban o esperar para ver si se cumplían.

Pensaba en cosas que siempre había deseado, con las que había soñado durante años, décadas se atrevería a decir y que sin avisar, sin pensar, se habían cumplido.

Sueños que creía imposibles, irrealizables, eran ahora realidad.

Ya no eran sueños, no eran fantasías, no eran historias para dormir, más bien eran todo lo contrario, una pesadilla, un pozo sin fondo, una agonía, un llorar.

Sentada , arropada con su manta, apura su café ya casi frío, enciende otro cigarro y sigue soñando, sigue pensando en que esos sueños ahora cumplidos hubieran sido más bonitos si se hubieran quedado allí.

Porque ahora  ya no sueña con ellos, ya no los quiere recordar, ya no la hacen dormir feliz, más bien todo lo contrario.




  Entonces, instintivamente su mente se va, vuela hacia esa nube, donde construye castillos, donde sueña. donde ríe, donde planea, pero esta vez tendrá cuidado y al volver, cerrará la puerta para no dejarlos escapar, para que sean eso, sueños y los pueda disfrutar.





          " Verdad son los sueños mientras duran, pero ¿ qué es vivir sino soñar ?
Alfred Tennyson


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