" Experimentando "

Esta semana voy a concluir un experimento que comencé hace un par de meses, cuando leí que las pelirrojas se iban a poner de moda.

El miércoles voy a concluir mi intento de parecerme a Julia R.  en lo del pelo, no en lo de cobrar por ...

El problema va a ser como explicárselo a la peluquera, menos mal que la conozco desde su más tierna infancia y por lo menos tendrá la decencia de descojonarse de risa en su cuartito en vez de en mi cara.

Tendré que empezar desde el principio.

Hace dos meses fui a mi peluquero, al que voy desde hace muchos años, al que no voy a ir esta semana y le dije que quería teñirme el pelo de otro color, porque teñirlo son ya varias las décadas que lo llevo haciendo, tanto tiempo hace que soy incapaz de recordar mi color natural, creo que era marrón oscuro mezclado con canas, pero no voy a dejar a mi pelo libre para comprobarlo.

Mi peluquero que es un tío muy majo me hizo caso ( grave error por su parte ) porque yo en cuestiones de peluquería no puedo ser tenida en cuenta.

Y al salir de la pelu era pelirroja en las raíces, bruja en el cuero cabelludo, morena clara a mitad del pelo y oscura en las puntas.

Pero pensé que eso era hasta que me lavase el pelo en casa, cosa que hice después de unos días ante las continuas preguntas de mi cuñado ( un tío majo ) sobre si tenía un problema capilar, por el color de mi piel.

Entonces dejé de ser bruja piruja, pero lo demás siguió igual.

Al mes siguiente volví a darme el mismo tinte pensando que de esa forma el pelo iría cambiando paulatinamente de tono.

Pero todo siguió igual.

Hace tres semanas un día de locos, con las prisas no se alisé la melena ( si, melena, porque mi pelo sin peinar y planchar es como la melena de un león en plena carrera de caza )

Puertas de cochera que no se cierran, niños, compras, vamos que de lo que menos me preocupé fue de mi pelo.

Hasta que tres amigos se me quedaron mirando y mientras uno decía que parecía Simba en el Rey León, las otras dos dudaban si criticar primero el pelo o el volumen.

Un ataque de ansiedad me invadió, notaba como el aire me movía el pelo pero no entraba en mis pulmones, creía que todo el mundo me miraba, no llevaba sombrero, a lo lejos vi a unos conocidos que hacía años que no veía, iban a pensar que me había vuelto loca.

Sin pensarlo más cogí el bolso, me acerqué a la mercería más cercana y me compré un tinte, castaño violín, ( precioso en la foto )

Después pese a las insistencias de las amigas me fui a casa de mi madre y me teñí el pelo otra vez.

Ahora lo tengo, castaño oscuro, castaño claro, castaño violín, pelirrojo y canoso lo que va creciendo.

Todo esto me llena de dudas y el día que vaya a esta otra peluquería, cuando me pregunten:

- Qué tono quieres en el pelo ?? no sé que contestar.

Pero si me pregunta:

-  Cuántos tonos quiero en el pelo ?

 La respuesta la tengo clara.

       Uno, solo uno.

Comentarios

  1. jijijijiji
    Pero reconoce que nosotras lo hicimos con el mayor de los cariños. La mala sangre vino cuando te dije lo que yo haría, 1º ir a ver a iluminado que te había puesto ese color sin avisarte de que el pelo no aclara, que las raices quedarían más claras y todos los pormenores de la cuestión.
    No te preocupes, que Laurita promete como peluquera y nos va a montar una "Pelu Abertxale" de los más innovadora y desde ese momento no va a existir la homogeneidad en nuestras cabezas.

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  2. Eso es verdad y no nos pedirá ni opinión, sorpresa, sorpresa, sabes como entras pero no como sales.

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