lunes, 26 de septiembre de 2011

" Un verbo "

Tengo ganas de empezar un escrito con el verbo caminar, cada vez que me pongo a escribir lo primero que se me ocurre es:

Camino por el mundo
Camino por la calle
Caminan cogidos de la mano

Pero luego no sé que más poner, como continuar, porque me da por pensar en la palabra caminar y en las múltiples utilidades que tiene y todas me gustan, todas me parecen interesantes.

Caminaba por el mundo sin rumbo, sin dirección, perdida, desorientada.
Camino por la vida y no sé dónde voy.
Camino con un objetivo.
Caminan unidos, agarrados de la mano, afrontando el futuro juntos, recordando el pasado.

Y es que caminar es un verbo tan amplio, un verbo tan completo, con tantas posibilidades que no sé por donde empezar.

Porque la vida es caminar hacia adelante casi siempre, dando de vez en cuando un paso atrás, parándonos muchas veces, pero caminar, dar un paso y después otro, procurando no correr, que es entonces cuando nos caemos.

Caminar y caminar por la vida que nos ha tocado vivir.
Con los ojos en el camino,
pero sin olvidar mirar atrás, a los lados,
 para ver los que van junto a nosotros.
Caminar y caminar, mirando al frente,
evitando los charcos, las piedras y los obstáculos.

Así cuando nuestra vida termine, cuando nuestras piernas flojeen, podamos decir que lo hemos intentado, aunque a la meta no hayamos llegado.

Porque el que se para, el que da marcha atrás, el que se estanca, solo vive una parte y puede que entonces se pierda lo mejor de ese camino.




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