" Hojas en blanco "


Sentada en la puerta de mi casa, haciendo la guardia mientras mis hijos hacen sus pinitos con sus bicicletas, calle arriba, calle abajo, miro las hojas de mi cuaderno, no son blancas, son más bien sepia, imitando un viejo cuaderno.

Las miro y no sé qué poner.

No es la primera vez que me pasa, llevo muchos días así. incluso me he llegado a plantear cerrar el blog, cuando no hay nada más que decir, cuando todo se ha dicho, para qué seguir ?

Sentada en mi escalera, con la radio puesta, los críos pasando, con un libro cerca que aunque me gusta ( me encanta ) no me apetece leer, me doy cuenta de que estoy cansada, aburrida, agotada.

Sentada en los escalones de piedra, que me están dejando el culo igual, mirando esta preciosa tarde de otoño, soleada, sin calor y lo único que me apetece es cerrar los ojos, escuchar la radio y dejar de pensar, pero soy incapaz.

Nunca consigo dejar de pensar, ni siquiera cuando me relajo mi mente lo hace conmigo, siempre tengo algo en mente, algo a medias, algún proyecto por comenzar, no soy capaz de estarme quieta, aunque hoy no se me ocurra nada.

Sentada en mi escalera, pienso en esos escritos que tengo a medias, en los dedos como gominolas que se le han puesto a un conocido mío por pillarselos con una puerta y en la cantidad de porrazos que yo me he dado de ese tipo.

Como la vez que decidí jugar al fútbol descalza y en vez de darle al balón le dí a una piedra.

Pienso también, casi a la vez, en esas parejas que no tienen nada más de que hablar pero todos los días se hablan, aunque sepan que van a contarse lo mismo.

Pienso en todos los días que son iguales, sin variar, en los que cuando te levantas serías capaz de escribir sin confundirte todo lo que harás.

Sentada en mi escalera, me doy cuenta que esta es la primera vez que lo hago y que no todo tiene que ser igual.

Pero que pereza me da intentar variar, hacer cosas nuevas, cambiar.

Sentada sin quererme mover, pienso que las rutinas las establecemos nosotros, las conversaciones también, las actividades y si las queremos cambiar solo es empezar.


Comentarios

  1. Me gusta. La verdad es que a todos nos pasa eso. Sería bueno que aprendiesemos a relajar nuestra mente con la meditación que se hace en yoga que parece ser que consiste en fijar tu mirada en un punto e intentar quedar tu mente en blanco, al principio cuesta pero si lo consigues es muy relajante.Tendremos que intentarlo.Mercedes.

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  2. Estoy de acuerdo con Mercedes; Y podrías intentrlo, tómate un respiro, pero no cierres el blog, nos lo debes a tus seguidores, por fi.
    Ah! sabemos donde trabajas, jajaja.
    Nadiuska

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  3. jijiji, yo también sé dónde trabajas guapa !!

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