jueves, 14 de julio de 2011

" Tomando café en un día de lluvia "

                                                                       

Dicen que todos los días se aprende algo, yo incluiría todos los días me sorprendo por algo.

El otro día en plenas vacaciones, entramos en una cafetería de esas en las que el café cuesta 2,80 e más o menos, increíblemente con esos precios estaba llena, sería porque las vistas a la playa eran las mejores o porque llovía tanto que parecía que Noé iba a aparecer con su barco en cualquier momento.

El caso es que dónde se va un día de lluvia con los críos en plenas vacaciones?

Pues o a un centro comercial o a una cefetería con buenas vistas.

Y allí estábamos como 50 adultos y una infinita cantidad de niños, de todos los colores y tamaños, parecía la ONU en escala infantil.

Me gustó la imagen,  muchos niños, sorprendentemente tranquilos con sus juguetes y sus cuentos, no daban guerra, ni correteaban por el bar, sentaditos todos en una mini mesa, como si se conociesen de toda la vida.

Los padres, apelotonados en la barra degustábamos café, que por ese precio, la verdad es que era bueno.

He de decir que la mayoría de los niños no eran de la misma raza y color que sus padres, cosa que a mi me da igual, un padre o madre lo es, sea del color que sea su hijo.

A lo que voy, cuando la cafetería se fue vaciando una señora, muy señoreada, se acercó a nosotros que eramos ya de los pocos que quedábamos y nos dijo:

- Anda os cambio la mesa, que en esa estáis muy apretados.
- Gracias, la dije, muy amablemente, fue en ese momento, cuando todo se torció.
- La señora me miró y me dijo, os dejo la mesa, porque los niños que lleváis son vuestros verdad ? y son españolitos, verdad ?
 Sin poder creer lo que me estaba diciendo, mi respuesta fue:
- Si señora, son nuestros claro y españoles como sus padres, hay algún problema?
- Pues si, a esos otros que traen a esos niños de fuera no he querido dejársela, ( la mesa ) qué necesidad habrá de traer niños de otros países?
- Pues señora, porque en España no hay casi niños para adoptar y hay que irse a otros sitios para poder ser padres, la contesté.
- Si ya, eso dicen, pero los vuestros son más blanquitos y más españolitos.

Nada que no hubo manera de bajarla del burro a la señora.

Me faltó poco para mentirla y decirla que los míos eran rusos.

De verdad que me dejó a cuadros, porque yo cuando entré en el bar solo vi, padres y madres atendiendo a sus hijos y los niños lo único que vieron fue a otros niños que tenían juegos para compartir.

Y es por eso por lo que cada día me sorprendo más, me llama la atención que la gente sea capaz de discriminar a otra persona sin conocerla, solo con mirarla y tener el tono de piel más claro o más oscuro.


" El racismo es como juzgar el valor de un libro por su portada."

4 comentarios:

  1. Lu, ojalá muchas personas pensaran como tu, bueno muchos en el bar piensan como tú.
    Los niños solo saben que son niños.
    Saludos

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    1. Lo malo Pamela es que mucha gente piensa como esa mujer y los niños que están con ellos lo ven como algo normal, me he encontrado con más de un niño de 6 años que presenta claras tendencias racistas con frases que claramente ha escuchado a los mayores, una pena desde luego, bsss

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  2. muy entretenido saludos desde uruguay,con gente como esa señora te das cuenta qua aún existe gente que se quedo en la historia en pleno siglo XX el racismo no debería de existir, ella no sera de color negro pero tiene un mal corazón y eso es peor con un color distinto uno puede convivir con un mal corazón no.De seguro ella va en verano a la playa a intentar tener un color-cito mas moreno en su piel asi que no tiene ningun tipo de derecho de hablar de esa forma

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    1. Pues la verdad es que el mundo está lleno de gente de mal corazón, espero que nuestros hijos no sean así jamás, bsss

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