" Dolor "



El dolor de cabeza iba a más, la presión hacía que sus ojos quisieran salir, que sus pensamientos se bloqueasen, que le costase respirar.

No era algo aislado, algo casual, se había convertido en una rutina, en un cada día, en lo normal.

Y el dolor de cabeza iba a más.

Las gafas ocultaban sus ojos, paraban la cegadora luz que tanto le molestaba, pero de nada servía, la boca seca, las manos temblorosas, el estómago levantado, las tripas rugiendo y mil noches sin dormir.

Y el dolor de cabeza iba a más.

Era esa su rutina, era esa su forma de vivir, desde hacía tiempo, desde aquel fatídico día que comenzó bien, comenzó como uno más, azul, soleado, bonito, ilusionado y ella a su lado.

Era desde entonces, desde ese instante de terror, de pánico, de dolor, en que todo cambió, cuando algo en su cabeza se rompió y comenzó el dolor.

Ese dolor que iba a más, ese dolor que se había convertido en algo normal, en parte de su ser, en uno más.

Y el dolor de cabeza iba a más.

Los calmantes no hacían nada, en sus manos temblorosas los miraba y pensaba:

- No tomo ni uno más.

Porque no era su cabeza la que mandaba, no era ese dolor el que dominaba.

Él, era el dueño de su ser, de su mente, de su dolor y no podía aguantarlo más.

Y ese dolor de cabeza que quería ir a más, encontró un ápice de resistencia que no le dejaba continuar, una barrera invisible que por fin le empezaba a plantar cara.

Fue entonces cuando la mente empezó a funcionar, el corazón latía ya y el recuerdo de ella se comenzaba a difuminar.

No !! Dijo él, No lo aguanto más !! Gritó.

- No me vas a destrozar, no me vas a hundir más !!!

Y el dolor de cabeza comenzó a parar. Los ojos a mirar, la boca se podía cerrar, las manos dejaron de temblar.

Su corazón comenzaría a latir otra vez, su alma a sentir, su cuerpo a vivir.

Otros besos le esperaban, otras caricias, otros " te quiero mi amada " y esta vez sería alguien que realmente lo deseara, lo quisiera, no lo traicionara.

El dolor de cabeza cesó y con él su amor, sus recuerdos, sus momentos junto a ella.

Comentarios

  1. Es curioso, hace muchos años tuve ese mismo dolor de cabeza. Recuerdo la sensación de intentar coger aire para respirar y sentir que sin querer las lagrimas se me caían sin poder evitarlo. Buscaba desesperadamente en todos los sitios, esos ojos que me hicieron “asmática de amor” para calmar ese dolor de cabeza.. Pero al final entiendes que sólo el tiempo cierra heridas, aunque, no todas las cura.

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  2. Es para curar, dijo el médico, No para calmar. ERGOTAMINA CAFEINADA y el dolor de cabeza despareció.

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  3. El dolor de cabeza físico se cura con farmacos pero el dolor del alma ¿con qué se cura? Con amor, resignación,ternura, comprensión,amplitud de miras,compañía, amistad...pero esas "medicinas"no estan en las farmacias ni quien las necesita puede asceder a ellas a boluntad. Tienen que darselas desinteresadamente quienes las poseen y la persona que las necesita, aceptarlas sin condiciones. El comportamiento humano es complejo y en algunos casos insondable, como dice un dicho "cada persona es un mundo" y yo añado: cada dolor de ce cabeza requiere un tratamiento distinto y único.

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  4. ¡Cuánta razón tienes, Mercedes!

    Nadiuska

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