domingo, 2 de enero de 2011

" Barbys "



  Yo nunca tuve una Barby, claro que será lo único que no he tenido, porque juguetes he tenido más que el resto de los niños de mi barrio todos juntos.

Recuerdo que poníamos a todas las muñecas en fila en la pared de " la habitación de los juguetes " y había más de 30 muñecas, pero curiosamente Barbys ninguna, nunca me gustaron, sería su forma, más parecida a los chorizos de matanza que hacían mi madre y mi abuela todos los años, " apretás " en la cintura y  "gordas" en lo demás, o su estilo de vida, de mujeres mantenidas insustanciales, preocupadas más de las apariencias que de la conciencia, viviendo de cara al público.

A mi me gustaban más las nancy, activa, dinámica, con esos uniformes de azafata, con esa vida a tope, con su  independencia.

Los Nenucos, las barriguitas, las Leslys más maternales, infantiles, y por supuesto me encantaba el Tente, que era la versión antigua del Lego actual, me tiraba horas haciendo la casa de mis sueños, decorandola por dentro, tres habitaciones, dos baños, la cocina, el salón con los ventanales, vamos un proyecto de arquitectura puro y duro.

Yo creo que los juegos y los juguetes que tenemos en la infancia nos forjan el carácter, la forma de ser, de tratar a los demás, de vivir.

Yo continuo siendo maternal, me gusta ser activa, no una barby insustancial, de hecho ni siquiera me caen bien las que lo son y por supuesto me paso el día haciendo proyectos de decoración interior y exterior.

Miedo me da lo que van a ser los niños actuales, desde luego maternales noo, más bien guerrero aereoespaciales, militares, Indianas Jones, luchadores intergalácticos, o defensores del bien contra el mal y las niñas, esas me asustan más, que la muñeca que está de moda este año se llama Vampilaura



Esta es la versión suave de una vampilaura, la que yo he comprado, que quede claro que son la muñeca estrella de estas navidades.                    



Y estas las vampilauras de verdad.

Es cosa mía, o tienen pinta de putones verbeneros, como dicen en mi pueblo?
El caso es que yo la compré porque me parecía mona, hasta que me han dicho que los ojos son botones que les clavaban a las niñas que no querían irse a vivir con sus nuevos papás, vamos una pasada y lo peor es que se la voy a regalar a una cría de 7 años, que está encantada con la muñeca y la película.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada