" Juro, Prometo "

" A Dios pongo por testigo que no podrán derribarme. Sobreviviré, y cuando todo haya pasado, nunca volveré a pasar hambre, ni yo ni ninguno de los mios. Aunque tenga que mentir, robar, ¡ A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre ! "

Frase celebre de la película "Lo que el viento se llevó ".

Yo soy igual de peliculera, juro, prometo y después, nada de nada.

Igual de peliculera que fui jurando lo soy desjurando.

Siempre encuentro una excusa, una razón por la que no voy a cumplir todo lo dicho y me autoconvenzo muy pronto de ello.

Vamos que como lo de ir al infierno sea por acumulación de faltas, de incumplimiento de promesas, por puntos o algo así, yo tengo ya reservado un palco.

No puedo, no soy capaz, los juramento son tan duros.

Además yo soy " católica ", no por elección personal, sino por afiliación desde la más tierna infancia, que no me preguntaron, pero a lo que voy, que soy católica y si no cumplo una promesa, un juramente, voy y me confieso, el cura me perdona mis pecados y hala a empezar otra vez.

Pero vamos que los juramentos que yo hago y luego no cumplo, no son como para ir a la cárcel, ni para recibir la excomunión.

Pongamos un ejemplo:

Hace años juré

" Nunca más vuelvo a comer chocolate, nunca, nunca, nunca "

Que lástima, me duró la promesa como dos años, después como los drogadictos que vuelven a chutarse me di tal atracón que por poco me da un coma diabético.

Y bueno, no digo que las empresas chocolateras vayan a cotizar en bolsa gracias a mis inversiones, pero seguro que las estoy ayudando a no quebrar.

Todo el mundo jura, todo el mundo promete, es algo tan sencillo, como el arrepentimiento posterior.

¡¡Pero si eso no sirve para nada!!

De que me sirve arrepentirme después de comerme la tableta de chocolate??

El arrepentimiento es una retahíla de palabras dichas en un momento, más para tranquilizar la conciencia de quien las escucha, o del mismo que las dice.

" Prometo no volver a dejar la cocina en estas condiciones que seguro que el Catrina hizo menos daños y descolocó menos que yo "

A los dos días, la cocina está aún peor, por allí a pasado el Catrina, Atila y Viriato, todos a la vez y entonces comienzas las excusas:

- jo es que no paro
- necesito ayuda
- estos que viven conmigo son una panda de Neardentales
- necesito organizarme

¡ Venga va ! Lo prometo, nunca más.

En menos de una semana la cocina está peor.

Yo por ahora solo he sido capaz de cumplir una promesa y digo por ahora, porque la promesa se está tambaleando.

Hace 15 años una noche delante de toda mi familia con un estilo parecido a Scarlett O´Hara, alcé mi brazo frente a ellos con un paquete de tabaco apretado en el puño y dije:

" Se acabo, juro que ya no fumo más "

Y tiré el paquete al suelo, ( luego tuve que recogerlo, que estaba en casa de mi madre y no me deja ensuciarla )

El caso es que después de tan peculiar juramento, mi familia me miró y comenzarón a reírse casi hasta tirarse por el suelo.

( he de decir que por aquella época yo fumaba una media de 40 cigarrillos diarios )

Creo que hasta hicieron una porra a ver cuantos días duraba mi promesa.

Han pasado 15 años, 6 meses y 33 días y no he vuelto a fumar, nada, ni uno.

Pero ultimamente me recome la promesa, me sabe la boca a esa 1º calada, me apetece, tengo ganas, tantas que voy a tener que cambiar la ruta de mis paseos, que cada vez que paso junto a un estanco que hay en el camino, mi mano se va al bolsillo, buscando el dinero, lo miro, lo cuento, calculo y pienso:

- " ¿ tengo bastante para el café y un paquete de tabaco ?
- y siempre la respuesta es NO "
Que ya hago yo bien las cuentas antes de salir de casa por si acaso."

Supongo que todo esto de las promesas me ha venido a la mente, porque se acerca el temido día 1 de Enero, el día de las listas interminables, de apuntarse al gimnasio, de decidir comenzar otra carrera, de pesarse después del atracón de la noche anterior, de no volver a probar el alcohol en plena resaca.

Me he empezado a acordar de todos esos juramentos, de todas esas promesas que nunca cumplo y creo que este año solo voy a hacer un juramento, una promesa:

" Juro no volver a jurar más ". 

Comentarios

  1. Yo me apunto a no volver a prometerme más a mí misma! me hago sufrir y tener remordimientos de conciencia. Soy como soy si no me acepto yo misma, quién lo va a hacer?

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