martes, 23 de noviembre de 2010

" Enamorarse del amor "

 Enamorarse del amor.

Es un peligro, es una utopía, es una falacia, es vivir en los mundos de yupi.

No hay nada más bonito que los comienzos de una relación.

El reírse por todo, tener cara de drogao, es como correr por un prado lleno de amapolas, mientras suena la banda sonora de la película de amor que más te gusta, " Algo para recordar ".

Enamorarse del amor es, como un anuncio de colonia en Navidad.

Enamorarse del amor, es esperar que suenen las campanas cuando le besas, es pensar que vas a ver el primer beso desde todos los ángulos, como si de una telenovela se tratase.

Claro esto puede ser un problema y si realmente nos enamoramos del amor y no de la otra persona, con el tiempo ese prado lleno de amapolas y esa banda sonora pueden convertirse en otras, un prado de cardos y ortigas y música de peli de terror, algo así como el exorcista.

 Enamorarse del amor es muy peligroso, que se pueden tener tantas esperanzas, tantas perceptivas, que después la caída puede ser mayor

Entonces se puede tener cara de dograos pero por ser unos amargaos que solos se han metido en la trampa, en la jaula y no ser capaces o no atreverse a encontrar la salida.

Cuando ven que no suenan campanas, cuando el prado no siempre está lleno de amapolas, cuando el ángulo de la cámara no enfoca los besos, incluso cuando no hay besos a diario.

Y claro esto tiene dos lecturas de la situación:

La primera es poner los pies en la tierra, adaptarse a lo que hay, moldear el carácter, la forma de pensar, las ilusiones a las nuevas circunstancias, al prado de margaritas y a la nueva banda sonora " Amelie ".

Y vivir o sobrevivir con lo que hay.

La segunda lectura es romper con lo que hay e intentar buscar ese prado de amapolas, esa banda sonora, ese ángulo del beso, antes de que se convierta en un sufrimiento, en una amargura, en un sin vivir, en un todo el día soñando con otro prado, con otra canción, con otros días que no van a llegar, que nunca serán, que no existirán.

Cada uno decide que camino tomar.

2 comentarios:

  1. Bueno, es lo que tiene el amor, que dura lo que dura :) Después... o rompes y buscas por otro lado la pasión que, tarde o temprano, termina evaporándose, o te aguantas con lo que tienes porque a lo mejor lo piensas y resulta que estás muy bien así y no deseas más aventuras que te van a llevar a lo mismo.

    Ojalá el enamorarse fuera una fiesta perpetua, pero las fiestas perpetuas no existen, al menos que encadenes una con otra.

    Un abrazo

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  2. Por eso creo que las historias de enamoramientos del tipo me quieres, te quiero, te amo, eres lo más importante de mi vida y cosas de ese tipo hay que dejarlas para los culebrones de la tele y en las relaciones ser más bien un broker invirtiendo en bolsa.
    Suena cruel, quizás cínico, pero pienso que es la llave del exito en cualquier relación.

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